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PRESENCIA DOMINICANA

Cy Young y JMV

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Tony Piña CámporaSanto Domingo

El columnista de USA Today Peter Barzilai ha colocado en la mesa un argumento interesante sobre el derecho de los lanzadores a ser candidatos a ganar el premio de Jugador Más Valioso en las ligas mayores. Aunque no existe ninguna regla que lo impida, hay una tendencia bien marcada por parte de los electores de estos premios de excluir a los lanzadores para ese galardón al extremo que desde 1992 cuando lo ganó el relevista Dennis Eckersley en la liga Americana ningún pitcher lo consigue. En 1999 Iván Rodríguez, también en el joven circuito, superó a Pedro Martínez al obtener un 64% de los puntos frente a un 61% de este, a pesar que el dominicano consiguió un voto más para el primer lugar, ocho a siete. Esa ha sido la ocasión que más cerca ha estado un lanzallamas de esa distinción desde el mencionado 1992. Particularmente siempre he estado de acuerdo con excluir a los lanzadores de ese premio, sobre todo porque existe uno especializado para reconocer a los lanzadores, que es el Cy Young, pero el alegato de Barzilai provoca que se reflexione al respecto. Los que han promovido el concepto de no seleccionar un lanzador para el principal reconocimiento que se otorga en las grandes ligas, sostienen que estos no juegan todos los días como los bateadores/ defensores y sobre todo un abridor que participa cada cinco días. Sin embargo el mencionado periodista expresa que la esencia del béisbol está en el enfrentamiento entre el bateador y el lanzador. La defensa, el corrido de bases y otros elementos surgen luego que esa pugna tiene un resultado. Un jugador regular en una temporada realiza entre quinientas a setecientas apariciones al plato, mientras un lanzador abridor enfrenta entre setecientos a cerca de mil bateadores. O sea, que en la indicada sustancia del juego el pitcher tiene más responsabilidad que el bateador aún cuando no participe en todos los encuentros del equipo. Obviamente, a ese concepto se le puede contraponer que el jugador que participa todos los días también tiene que responder en el terreno defensivamente con un compromiso mucho mayor que los lanzadores, pero no hay dudas que el argumento de Barzilai tiene peso para ser discutido.

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