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A TIRO DE HIT

Serie Mundial De 1982

El regreso de los Cardenales de San Luis a la Serie Mundial me ha hecho recordar el Clásico de 1982, uno de los primeros que tuve la oportunidad de seguir lanzamiento por lanzamiento, jugada por jugada y que recuerdo además por el rol protagónico que jugó un lanzador dominicano. En la Serie, los Cardenales enfrentaron a sus recientes rivales Cerveceros de Milwaukee, residentes en aquel entonces de la División Este de la Liga Americana. Estos eran dos equipos de estilos completamente disímiles. Los Cerveceros conectaron 216 cuadrangulares y se ganaron el sobrenombre de “Harvey’s Wallbangers”, algo así como “Los Rompe-Paredes de Harvey”, en honor a su manager Harvey Kuenn. Robin Yount fue el JMV de la LA y encabezó un ataque donde también se destacaban Paul Molitor, Cecil Cooper, Gorman Thomas, Ben Oglivie y otros. Una verdadera legión de asesinos. Los Cardenales, en cambio, ganaron su división en base a buen pitcheo, extraordinaria defensa y agresivo corrido de bases, estilo de juego popularizado como “Whiteyball”, reconociendo a su capataz Whitey Herzog. “Whiteyball” fue la marca de fábrica que permitió a los Cardenales imponer un estilo durante toda la década de los 80. En el mes de septiembre, Milwaukee perdió los servicios de su cerrador Rollie Fingers debido a un desgarro muscular en el brazo. En el año anterior, había sido seleccionado JMV y ganador del Premio Cy Young de la Liga Americana. En sus respectivas Series de Campeonato, los Cardenales barrieron a los Bravos de Atlanta en 3 juegos, mientras que Milwaukee superó a los entonces Angelinos de California en 5 emocionantes partidos. Con los campeones de Liga definidos, la Serie Mundial se inició en el viejo Busch Memorial Stadium. Era la época cuando la ventaja de la casa se alternaba anualmente. Qué pasó en la Serie El primer partido fue una cómoda victoria para Milwaukee, con una blanqueada de tres hits del zurdo Mike Caldwell. Recuerdo que Caldwell exhibía una “gorra de la suerte” que parecía más bien de un pordiosero. Paul Molitor estableció un récord para un partido de nueve entradas en Series Mundiales conectando cinco hits y su compañero Robin Yount agregó cuatro. Al día siguiente, la tropa de Harvey Kuenn tuvo ventajas de 3-0 y 4-2 que no pudo conservar. Un doble del receptor Darrell Porter (antiguo jugador de Milwaukee) empató el juego a 4 a la altura de la sexta entrada. En el octavo, la carrera decisiva anotó por una transferencia con las bases llenas a Steve Braun. Con la victoria 5-4 de los Cardenales, la serie se trasladaría empatada al County Stadium de Milwaukee. Tres en Milwaukee El dominicano Joaquín Andújar había sido el as de los Cardenales durante todo el año, logrando marca de 15-10, 2.47. Con la asignación de iniciar el tercer encuentro, tenía la oportunidad de poner delante a su escuadra enfrentándose al estelar de Milwaukee Pete Vukovich (18- 6, 3.34). En este partido, el entonces novato de San Luis, Willie McGee, se robó el show, conectando dos cuadrangulares, remolcando cuatro carreras y robándole un posible jonrón a Gorman Thomas. El otro héroe fue Andújar, quien tiró 6.1 entradas de tres hits y cero carreras antes de ser golpeado en la rodilla por un batazo de Ted Simmons, lo que provocó su salida del juego. Aún recuerdo la imagen de Andújar abandonando el terreno ayudado por sus compañeros. En aquel momento, muchos pensaron que su temporada había terminado. Esa lesión fue la única nota discordante en una victoria 6-2 de los muchachos de Whitey Herzog. Milwaukee obtuvo triunfos en los dos partidos siguientes para tomar ventaja en la serie 3-2. En el quinto partido volvió a ganar Caldwell, a pesar de permitir 14 hits y cuatro carreras en 8.1 entradas de trabajo. Andújar se crece en juego decisivo El juego número 6 en San Luis se vio afectado por aguaceros que provocaron dos demoras que sumaron unas dos horas y media. Los Cardenales evadieron la eliminación gracias a un juego completo de cuatro hits del novato John Stuper, más cuadrangulares de Keith Hernández y Darrell Porter. La pizarra final fue 13-1, preparando así el escenario para un juego decisivo. En el séptimo encuentro se midieron nueva vez Vukovich y Andújar, respectivos ases de sus equipos. El dominicano aún tenía molestias en su rodilla producto del pelotazo recibido. El juego se mantuvo en blanco hasta el cuarto inning, cuando los Cardenales golpearon primero con un sencillo remolcador de Lonnie Smith. Milwaukee empató en el quinto con cuadrangular solitario de Oglivie y marcó dos más en el sexto para tomar ventaja 3-1. En la conclusión de esa entrada, los Cardenales viraron el marcador con sencillos de Keith Hernández y George Hendrick buenos para dos carreras. Andújar demostró su coraje lanzando siete efectivas entradas, antes de dar paso a Bruce Sutter, quien preservó la victoria de San Luis con pizarra de 6-3. Fue la primera corona para los Pájaros Rojos desde 1967.

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