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A TIRO DE HIT

Colapsos para la historia

Las estrepitosas caídas en el mes de septiembre de los Medias Rojas de Boston y Bravos de Atlanta son nuevos ejemplos de colapsos que quedarán en la historia como tristes recuerdos para esos equipos y sus respectivas fanaticadas. Hoy recordaremos cinco de los más recordados episodios de ese tipo. Mets de New York, 2007El día 12 de septiembre, los Mets exhibían una ventaja de siete juegos sobre los Phillies de Philadelphia y parecían encaminados a los playoffs por segunda temporada sucesiva. Sin embargo, en las últimas tres semanas de la serie regular apenas lograron cinco victorias. Al entrar su pitcheo en crisis, los neoyorquinos perdieron 12 de los últimos 17, al tiempo que los Phillies ganaron 13 de 17. El 28 de septiembre cayeron al segundo lugar por primera vez en unos cuatro meses para empatar nuevamente con los Phillies al día siguiente. Con la oportunidad de, en el peor de los casos, provocar un partido de desempate con una victoria ante los Marlins en el día final de la serie regular, Tom Glavine permitió siete carreras en la primera entrada y los Mets perdieron 8-1. Esa derrota se combinó con un triunfo de los Phillies frente a los Nacionales de Washington para completar uno de los peores colapsos en la historia. Dodgers de Brooklyn, 1951El 11 de agosto, los Dodgers obtuvieron su 17ma victoria en 20 partidos y mejoraron su récord a 70-35. Tenían ventaja de 13 juegos sobre los Gigantes de New York. En ese momento, los Gigantes iniciaron una racha de 16 victorias sucesivas que incluyó una barrida en tres encuentros a los Dodgers para acercarse a cinco juegos de sus odiados rivales. Más adelante, tuvieron otra racha de 12 victorias en 13 partidos para empatar con los Dodgers y provocar un mini-playoff de tres juegos. Ese playoff concluyó con el épico cuadrangular de Bobby Thomson contra Ralph Branca en la tercera fecha, llevando a los Gigantes a la Serie Mundial y a los Dodgers a sus casas. El palo de Thomson es un momento legendario en la historia del juego, y había sido el único batazo de vuelta entera para asegurar una clasificación dejando al contrario en el terreno hasta que Evan Longoria repitió la hazaña el miércoles. Phillies de Philadelphia, 1964Los Phillies lideraban la LN por 8.5 juegos al iniciar septiembre, y todavía el 21 de ese mes estaban delante de San Luis y Cincinnati por 6.5 partidos. La post-temporada parecía cuestión de tiempo. Con 12 partidos por jugar, el número mágico de los Phillies para ganar el banderín era apenas 7. Fue cuando el dirigente Gene Mauch se volvió codicioso y decidió utilizar a sus dos ases ñJim Bunning y Chris Shortñ con dos días de descanso, buscando una rápida clasificación. Los resultados fueron funestos. Los Phillies perdieron 10 juegos en línea, incluyendo seis iniciados por los dos estelares, quienes permitieron 27 carreras en 29.2 entradas. La temporada se fue por la borda. Las últimas tres derrotas fueron a manos de los Cardenales, quienes vinieron de atrás para ganar el gallardete de la LN y eventualmente la Serie Mundial. Medias Rojas de Boston, 1978El 19 de julio, los Medias Rojas aventajaban a los Yankees, ocupantes del cuarto lugar, por 14 juegos. Fue cuando George Steinbrenner reemplazó a su explosivo dirigente Billy Martin y contrató al paciente Bob Lemon. El contraste dio resultado. Los Mulos del Bronx ganaron 28 de sus siguientes 40 partidos. Aunque Boston siguió ganando, los Yankees redujeron la diferencia a 6.5 al terminar Agosto. Con seis victorias consecutivas contra los Medias Rojas, la tropa de Lemon se acercó a 3.5 juegos y eventualmente alcanzó a sus rivales. Ambos equipos concluyeron la serie regular con marca de 99-63, creando la necesidad de un partido extra. En el Fenway Park, el torpedero Bucky Dent se hizo famoso para siempre con el cuadrangular que llevó a los Yankees a los playoffs, provocando depresión colectiva en Boston. Angelinos de California, 1995El 2 de agosto, los Angelinos exhibían una holgada ventaja de 11 juegos sobre Texas y 13 sobre Seattle. Navegaban cómodamente, apoyados en el pitcheo de los zurdos Mark Langston y Chuck Finley y en las contribuciones del entonces novato Garret Anderson. De ahí en adelante, las cosas cambiaron. Los Angelinos sufrieron DOS rachas de nueve derrotas y tuvieron marca de 17-34 el resto de la temporada. Seattle, en cambio, despegó luego de entregarle la posición de torpedero a un veterano llamado Félix Fermín. Aunque los Serafines ganaron cinco juegos en línea para terminar empatados con Seattle, los Marineros dominaron el juego decisivo para avanzar a los playoffs, donde vencieron a los Yankees en una histórica serie divisional.

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