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Polémica por la compra de arroz importado golpea al gobierno de Lula

La compra en el exterior de un millón de toneladas del cereal fue una de las primeras medidas anunciadas por el presidente izquierdista ante las inundaciones que devastaron Rio Grande do Sul a principios de mayo.

El estado sureño es responsable de cerca de dos tercios de la producción en Brasil, donde se consumen 10 millones de toneladas de arroz por año.

El arroz, un alimento omnipresente en las mesas brasileñas, puso en aprietos al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, que el martes anuló la licitación para importar miles de toneladas tras señalamientos de irregularidades y cesó a un alto funcionario vinculado al proceso.

La compra en el exterior de un millón de toneladas del cereal fue una de las primeras medidas anunciadas por el presidente izquierdista ante las inundaciones que devastaron Rio Grande do Sul a principios de mayo.

El estado sureño es responsable de cerca de dos tercios de la producción en Brasil, donde se consumen 10 millones de toneladas de arroz por año.

La licitación, realizada el jueves, adjudicó la compra del primer lote de cerca de 300,000 toneladas a cuatro empresas, en una operación de 1,300 millones de reales (US$242 millones).

Pero este martes, el gobierno anuló el proceso "por cuestionamientos sobre las capacidades técnicas y financieras de las empresas ganadoras" y anunció que realizará una nueva subasta, aún sin fecha, según un comunicado.

La medida gubernamental había sido anunciada para evitar la especulación con los precios por una eventual escasez del cereal.

En medio del desastre de las inundaciones, circularon fotos en redes sociales de carteles en supermercados que restringían la cantidad de paquetes de arroz a comprar.

El gobierno lo atribuyó a "desinformación". Pero Lula dijo después haber quedado "nervioso" al ver los precios del arroz en las góndolas de los supermercados, donde ronda los 7 reales el kilo (US$1.30).

El presidente autorizó entonces la compra en el exterior de un millón de toneladas que, subsidios mediante, deberán venderse a 4 reales el kilo (0,75 dólares).

Medios de prensa locales revelaron que habían salido ganadoras empresas sin antecedentes de participación en el mercado de cereales. Una de ellas, por ejemplo, es de alquiler de vehículos y maquinaria.

El secretario de política agrícola, Neri Geller, fue cesado de su cargo, confirmó el ministro de Agricultura, Carlos Fávaro, tras una reunión con Lula en el palacio presidencial este martes.

La decisión de comprar arroz fue criticada por los productores de Rio Grande do Sul, que dijeron que 80% de la cosecha ya se había realizado cuando los campos quedaron bajo agua.

Para ellos, la medida los perjudicará al disputarles parte del mercado en momentos en que lidian con enormes pérdidas económicas.

Tras la anulación de la subasta, legisladores vinculados al agronegocio dijeron que impulsarán una investigación.