Economia & Negocios

colaboración deloitte

Integración exitosa: la clave para no perder valor en las fusiones y adquisiciones de empresas

Isabel ExarhakosFuente externa

Adquirir un negocio puede ser un proceso largo, complejo y demandante. Sin embargo, una vez firmados los acuerdos y terminada la negociación, el reto no termina ahí. La experiencia ha demostrado que la clave para el éxito de una transacción está en una buena planificación de los primeros 100 días de la integración y toma de control. Con frecuencia, los compradores piensan que los negocios encajarán naturalmente con poco esfuerzo. Lamentablemente, muchos procesos de fusiones y adquisiciones de empresas (M&A) fallan por no contar con un buen plan de transición y por no tener expectativas realistas.

En este sentido, durante la fase de preparación y mucho antes del cierre de la transacción, se debe designar un equipo de expertos para el periodo de transición (los primeros 100 días). Este equipo, generalmente, incluye profesionales de distintas áreas, tales como finanzas (muchas veces, este podría ser el CEO o algún otro alto ejecutivo), recursos humanos, tecnología, operaciones y legal. Este comité se encargará de diseñar un robusto plan en el que se van a establecer objetivos claros y medibles para la integración de los negocios. Al tener metas específicas, se puede dar dirección y enfoque a los esfuerzos de integración, lo que ayuda a evitar la pérdida de valor.

Es crucial evaluar las sinergias y oportunidades que surgen de la combinación de los negocios. Esto implica analizar las capacidades y recursos de ambas empresas para identificar áreas de complementariedad y posibles ventajas competitivas, para así aprovechar al máximo las oportunidades de crecimiento y eficiencia.

Un pilar importante en un buen plan de integración se centra en la comunicación efectiva y en comprender las diferencias culturales entre las dos empresas. Es fundamental recordar que el capital humano de una empresa es el activo más valioso de todo negocio. De ahí la importancia de prestarle especial atención a la gestión de talento y retener a los empleados claves. Es esencial trabajar en una cultura unificada y establecer canales abiertos de comunicación. Esto va a contribuir a la creación de líderes, a reducir la resistencia al cambio y garantizar que todos estén trabajando hacia los mismos objetivos.

La integración de negocios conlleva siempre ciertos riesgos, como la pérdida de clientes, desmotivación de los empleados o la interrupción de los procesos comerciales. Por ello, es crucial contar con un análisis detallado de los riesgos potenciales y estrategias para mitigarlos.

Es esencial establecer mecanismos de seguimiento y evaluación continuos después de los primeros 100 días para monitorear el avance y realizar los ajustes necesarios en la estrategia. Esto facilita la detección y corrección oportuna de posibles desviaciones o errores.

En conclusión, al invertir tiempo y esfuerzo en la planificación estratégica, las empresas pueden fusionarse de manera más efectiva, aprovechar oportunidades y crear una entidad más fuerte y competitiva en el mercado.

----La autora es Socia de Asesoría Financiera

Deloitte República Dominicana

informacioncr@deloitte.com

Tags relacionados