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Agua: El reto actual en las estrategias de sostenibilidad empresarial

  • Actualmente, el 26% de la población mundial (dos billones de personas) no tienen acceso a agua segura para beber.
María Gómez.

María Gómez.Fuente externa

El agua es uno de los recursos más importantes de los seres vivos. No solo por la necesidad vital para la sobrevivencia humana, sino que, es reguladora, por excelencia, de los ecosistemas terrestres y, además, mantiene el equilibro para la subsistencia animal y vegetal.

Actualmente, el 26% de la población mundial (dos billones de personas) no tienen acceso a agua segura para beber y 3,6 billones no tienen acceso a servicios de saneamiento. Se espera que la escasez hídrica en zonas urbanas empeore al duplicarse de 930 millones de personas en el 2016 a un promedio de 2,05 billones de personas en 2050, según datos del Instituto Internacional para el Desarrollo Sostenible (IISD). Por otro lado, el 72% del agua consumida a nivel mundial es utilizada en agricultura, un 16% para abastecimiento humano y un 12% por el sector industrial, según un reporte de UN-Water, 2021. Es ahí donde tenemos un enorme reto.

El caso de República Dominicana, según datos del Banco Mundial de 2022, en términos de acceso de agua para sus pobladores es singular, ya que 9 de cada 10 habitantes utilizan agua embotellada como fuente de agua potable, afectando así el acceso al agua potable entre la población más vulnerable y generando considerables residuos plásticos en el país. Por otra parte, se estima que el 82% del agua que se usa en República Dominicana se destina a la agricultura, de la cual el 70% se desperdicia por ineficientes prácticas de riego, significando un alto precio para el país. Sin embargo, se están desarrollando grandes esfuerzos a nivel central para promover el Decreto 204-21 creado por la Comisión de Fomento para la Tecnificación del Sistema Nacional de Riego, que permitirá mejorar su utilización.

Entonces, ante la incapacidad actual de darle el valor real, económico, natural, ecosistémico y vital al recurso hídrico, es relevante empezar a darle al agua, un foco desde una óptica de riesgos. Sin un acceso adecuado en términos de calidad o cantidad, si no se cuenta con la disponibilidad hídrica requerida para los procesos productivos, se verán afectados: la reputación, la continuidad o, incluso, la seguridad de los negocios y, por ende, la economía de nuestros países.

No se puede pensar en un desarrollo sostenible sin un acceso justo, equitativo y sin dejar a nadie atrás, en términos de agua. Por lo tanto, desde la óptica empresarial, identificando el tipo de sector y la dependencia que éste tenga en el recurso hídrico, se vuelve necesario que las organizaciones incorporen dentro de sus estrategias de sostenibilidad, metas organizacionales de agua.

En este sentido, el Instituto de Recursos Mundiales (WRI por sus siglas en inglés) indica algunas recomendaciones a considerar para el establecimiento de estas metas, tales como: identificación y evaluación de temas materiales, los cuales debieran ser priorizados según el tipo de industria y enfocados en la cadena de valor; evaluación de riesgos asociados al agua, priorizando los territorios según sus características físicas, hidráulicas, meteorológicas, e hidrogeológicas, considerando el entorno social y ambiental; además de la definición y divulgación de metas a nivel organización.

Se recomienda que los riegos asociados al recurso hídrico sean incorporados dentro del sistema de gestión de riesgos financieros, no financieros, climáticos y de transición dentro de la organización, considerando el entorno donde se emplaza la empresa, así como la cadena de valor.

Es así como, existe cada vez mayor presión por los grupos de interés incluyendo inversionistas, consumidores y clientes por la cuantificación de la huella hídrica en las operaciones y del producto. Esto como punto de partida para un manejo integral del recurso en aras de lograr operar bajo esquemas Agua Positiva o Naturaleza Positiva, al incorporar otros elementos como la captura de carbono, la conservación de la biodiversidad y la protección del agua.

La realidad global está ejerciendo cada vez mayor presión en el recurso hídrico, debido a un aumento en la demanda, donde el cambio climático está generando mayor incertidumbre. Las organizaciones deben optimizar el recurso hídrico, así como fomentar la reutilización de las aguas grises o residuales previamente tratadas, desarrollando proyectos de innovación que potencien la optimización y disminuyan el desperdicio. En conclusión, está claro: sin agua no hay vida.

---- La autora es: María Gómez Tristán

Socia de Cambio Climático y Sostenibilidad

Deloitte Spanish Latin America

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