Economia & Negocios

Gasto público e inflación

José Louis MalkunSanto Domingo, RD.

El gasto del gobierno en los primeros meses del 2021 ha tenido que frenarse por el alza descontrolada de los precios del petróleo y de muchas materias primas que importamos masivamente.

Está comprobado que un aumento persistente en el gasto público incrementa el nivel de precios y la tasa de inflación. Como lo tiene una excesiva liquidez en la economía vía las facilidades crediticias otorgadas por el BCRD a través del sistema financiero.

Gastar menos tiene sus ventajas ya que evitamos aumentar el déficit y la deuda más allá de lo previsto. Pero retrasa el crecimiento y eso puede estar pasando.

El objetivo de toda política monetaria es mantener la inflación dentro del rango meta cada a año (máximo 4%). El 2021 inició con una inflación inesperada que se proyecta para todo el año en alrededor del 7%.

Pero hay que frenar a toda costa esa tendencia alcista de los precios que en un momento se convierte en un círculo vicioso por la especulación. Y para ello es necesario que la política fiscal y monetaria le estrechen el cerco y se sintonicen.

Por el lado fiscal, frenando el gasto público en momentos en que la fuerte recesión que sufrió la economía por efecto de la pandemia exige precisamente lo contrario. O sea, gastar más aun con un déficit relativamente alto a fin de recuperar el crecimiento previo a la pandemia.

El país enfrenta un problema serio con el tema de la pobreza y el desempleo, agravados en el 2020 y eso hay que revertirlo inyectando mas dinero en la economía. Pero la inflación se impone y hay que esperar a que los precios se estabilicen para después aumentar el gasto.

Por lo menos el petróleo está en US$60.5 el barril, US$6.3 dólares menos que hace dos semanas.

Por el lado monetario, el BCRD está desmonetizando la economía con masivas emisiones de títulos. Sin embargo, la medida más persuasiva para frenar esas alzas fue la decisión del gobierno de congelar los precios de los combustibles en las últimas 4 semanas. Eso implicó una pérdida de ingresos por unos RD$800 millones.

Lo cierto es que la pandemia está dando claros síntomas de amortiguamiento mientras se está vacunando a mucha gente, lo que augura un buen año económico, donde los precios volverán a la normalidad por el ciclo natural de la oferta y demanda.