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Pandemia del COVID-19

Cómo aplanar la curva

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Hugo Guiliani CurySanto Domingo, RD

Estamos en gue­rra, y esta su­pone la vida o la muerte. En materia de gue­rra el objetivo es la victoria y para obtenerla hay que sa­ber atacar. Pero en este caso, corona­virus, estamos frente a un enemigo invisible. Es algo que no vemos y que desco­nocemos. Es un fantasma. Somos un país pequeño, de los llamados subdesarro­llados.

Sin armas sofistica­das, sin equipos y sin mili­tares bien entrenados. No tenemos centros de investi­gación que produzcan me­dicinas y vacunas. Nues­tros hospitales no están bien abastecidos y poseen pocos equipos médicos. Lo que tenemos es muy poco y por ello nuestra estrate­gia de guerra debe ser rá­pida y certera para poder vencer. La contención De­bemos contener y tratar de aislar el virus. Tenemos que copiar lo que otros ya han hecho exitosamente. Este es el caso de Corea del Sur, un país de unos 51 millones de habitantes. Ellos mantu­vieron a las personas en sus casas y actuaron con pron­titud. El primer caso lo tu­vieron en enero 20. De inme­diato ejecutaron una política de exámenes de prueba ma­sivos, unos 25,000 diarios. Los que daban positivo los internaban y le aplicaban un protocolo de medicinas para curarlos. Identificaban a las personas que tuvieran con­tacto con ellos y los aislaban. Aquellos que fueron curados les hacían nuevamente exá­menes para saber si eran in­munes. Actualmente tienen 3,867 casos en aislamien­to y de los cuales 3,812 es­tán en condiciones leves y 55 graves. Esto significa que Corea del Sur ha logra­do ir aplanando (nivelando) la curva de casos activos de unos 8,000 al 10 de marzo a 3,867 casos al fin de mar­zo. Nivelar la curva es dis­minuir la tasa de nuevos in­fectados. Con esta rápida actuación han podido ate­nuar los daños potenciales del virus, pero también han logrado contrarrestar su im­pacto en la economía. Cuan­do comparamos las cifras e índices nuestros con los de Corea del Sur, podemos dar­nos cuenta de ciertos aspec­tos y estas podrían ser indi­cativos de lo que deberíamos hacer. En materia de pruebas Corea del Sur, de febrero 20 a abril 06 (45 días), ha rea­lizado unas 467,000 prue­bas sobre una población de 51 millones. Nosotros 4,200 pruebas sobre una población de 10 millones. El número de pruebas que hemos hecho es muy bajo.

El índice de casos infecta­dos en función a la población es parecido a Corea del Sur. Nuestra tasa de mortali­dad es muy alta y el número de pacientes recuperados es bajo. Estos índices son indicati­vos de que nuestro proceso de atención médica, es decir tratamiento, no es bueno en comparación a Corea del Sur.

Tampoco lo es el número de pruebas realizadas. Cuan­tas pruebas debemos hacer Esto nos dice algo de lo que debemos hacer. Lo primero es poner una meta para los dos próximos meses de unas 55,000 pruebas, casi 1,000 al día. Para ello debemos salir a realizar esas pruebas. No es­perar a que los pacientes con síntomas del virus tengan que tomar la iniciativa. Da­ríamos prioridad a nuestras siete ciudades más afecta­das que tienen más de 1,500 casos reportados. Estos son puntos focales y donde el vi­rus se ha multiplicado. De­beríamos aislar y tratar con medicamentos a esos 1,500 casos. A la vez rastrear a to­dos los que tuvieron contac­to con ellos para hacerle la prueba y confinarlos a un lu­gar específico donde no pue­dan multiplicar el contagio.

Insisto en que hay que salir a hacer las pruebas y no espe­rar que los ciudadanos afecta­dos sean quienes las soliciten. Es decir, ser proactivos.

Debemos lograr hacer en los próximos dos meses unas 55,000 pruebas, es decir, unos 1,000 exámenes dia­rios. Eso sería un logro. Hay que estar conscientes que lo que se busca con las pruebas y los tratamientos médicos adecuados es reducir la ta­sa de crecimiento de infecta­dos. El hecho de que la tasa de mortalidad es alta y pocos pacientes recuperados nos dice algo.

Podemos ver en los datos que indican que la distribu­ción de pacientes según el tipo de aislamiento es ma­yormente domiciliaria, unos 1,481 pacientes y solo 228 en hospitales. ¿Están los do­minicanos recibiendo un tra­tamiento adecuado? Este es un tema que tratar en un próximo artículo. Debemos aplicar los protocolos médi­cos que fueron exitosos en China, Corea del Sur, etcéte­ra.… Creo que podemos dar un mejor tratamiento a los pacientes confirmados con el virus y reducir la tasa de mortalidad.

No debemos esperar a que inventen la cura del corona­virus ni tampoco esperar a que nos hagan donaciones.

Debemos comprar lo que necesitemos. Debo, aunque no sea el momento adecuado, decir que es difícil permanecer un largo tiempo en cuarente­na sin tener estallidos sociales y crisis en la gobernabilidad. Hay que actuar rápido y tener estrategias de salida a esta cri­sis. Es como dice el maestro de las estrategias de guerra, el ge­neral Sun Tzu, es hora ya de atacar.

*El autor es diplomático y economista.

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