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ENFOQUE

Cultivo de sandía sin semillas crece en el mundo

La sandía triploide, es decir la sandía sin semilla contiene el doble de antioxidantes que la sandia común. La otra ventaja que presenta la sandía sin semilla, es la facilidad que ofrece al consumirla.

La sandía es una fruta muy agradable al paladar, y además es muy saludable e interesante en la prevención de enfermedades que son letales a la especie humana. Como ha sucedido con todos los frutales, en los últimos años se ha notado una gran demanda por la sandía.

Dentro de la demanda por este frutal, la sandía sin semilla (triploide) se ha incrementado en un 80% su consumo, comparada con las demás variedades.

Entre las razones que justifican este incremento en el consumo de sandía, está la proporción elevada de antioxidantes los cuales impiden el desarrollo de enfermedades muy destructivas para el organismo humano.

La sandía triploide, es decir, la sandía sin semillas, contiene el doble de antioxidantes que la sandía común. La otra ventaja que presenta la sandía sin semillas es la facilidad que ofrece al consumirla, evitando la incomodidad que presentan las semillas. Esta sandía sin semillas se obtuvo por primera vez en Japón, en el año 1939. En Taiwán el científico Chen Wun-you comenzó a comercializar las semillas de sandías triploides desde el 1962. Creó la empresa “Know-you” la cual comercializa 16 variedades diferentes de sandía sin semillas, las cuales distribuye en varios países del mundo. La producción de frutos sin semillas se basa en que las plantas triploides producen frutos, pero no logran producir las semillas por problemas de incompatibilidad de los cromosomas.

Primer paso El primer paso en la consecución de plantas que producirán frutos sin semillas, es obtener plantitas de sandías tetraploides. Esto quiere decir que tenemos que lograr plantas que en vez de tener un par de cromosomas (diploide), como es lo normal en la sandía, tenga dos pares de cromosomas (tetraploides). Para lograr este paso, primero se pone a germinar en bandejas semillas de sandía diploide, o sea, semillas de sandía normales. Cuando las plantitas tienen dos hojas, se aplican 2 o 3 gotas de colchicina por cada plantita. Con esta aplicación es suficiente, para que una planta diploide se transforme en una planta tetraploide.

El paso siguiente Luego, hay que sembrar las plantas tetraploide en el terreno y estar atento del inicio de la floración. La polinización artificial utilizando polen de plantas diploides, la realizaremos en horas tempranas de la mañana, antes de las 9:00 a.m. Para su realización frotamos la parte masculina de flores de plantas diploides, en el estigma de las flores de plantas tetraploides. De inmediato se cubre la flor con una cinta pegante para evitar la entrada de insectos y para identificación. El resultado de este cruce tendremos frutas con semillas triploides, las cuales van a producir plantas que producirán frutas pero no tendrán semillas.

En las siembras comerciales de la sandías sin semillas se deben sembrar variedades de sandías diploides, intercaladas con la sandías sin semillas.

Al mismo tiempo, se deben distribuir de cuatro a cinco colmenas de abejas por hectárea (una colmena por tarea), con la finalidad de que las colmenas lleven el polen de esas variedades diploides, al estigma de las flores triploides. Se podría preguntar ¿Para qué polinizar, si los frutos de esas sandías no van a producir semillas? Es necesario y muy importante que las abejas y las variedades diploides estén presentes junto a la sandía triploide, porque para lograr el desarrollo normal de los frutos y también con buena calidad, deben recibir las flores de la sandía triploide, el polen de la sandía diploide. ¿Qué utilidad tiene ese polen, en esas flores que no requieren fecundación? El polen de la sandía diploide como también todos los granulos de polen de las diferentes especies de plantas, tienen en su composición un elevado por ciento de auxinas (ácido indol-acético, ácido naftaleno-acético, ácido naftil-acético, etc.). Este regulador de crecimiento (auxina), impide que se desarrolle el ácido abcísico, el cual provoca la caída de los frutos.

Plantas En los frutales y en todas las plantas que producen frutos con semillas, no presentan este requerimiento. Solamente requieren los gránulos de polen necesarios para la fecundación del óvulo. Una vez fecundado el óvulo y comienza el desarrollo de la semilla, esta (semilla) inicia la producción de auxina, con lo cual favorece un buen desarrollo del fruto y a la vez impide la formación del ácido abcísico, evitando la caída del fruto. Taiwán es el país de mayor producción de sandías sin semillas del mundo. En la década de 1980, este país tenía bajo cultivo de sandías sin semillas unas 32,000 tareas.

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