Conversando
Ayudando a mirar a los demás
Milagros Martínez de Herrera
Su juventud no contrasta con su profesionalidad. Casada y con hijos, médico y empresaria. Milagros Martínez de Herrera conjuga en su vida todas sus pasiones: familia, profesión y el añorado éxito en todas las áreas. Egresada de la escuela de medicina de la Universidad Tecnológica de Santiago, se especializó en oftalmología, rama médica que le permite ayudar a la gente a cuidar o curar el sentido más preciado: la visión. Es miembro de la Academia Americana de Oftalmología, de la Sociedad Dominicana de oftalmología y del Grupo Norte de Oftalmología. Además de sus consultas en la Clínica Unión Médica y las asesorías visuales en Óptica Bella Terra, es presidente y directora de la Fundación del Ojo Dr. Rodolfo Herrera, entidad sin fines de lucro donde se realiza consulta y cirugías de la vista a personas de bajos recursos que no disponen de seguro médico. ¿Qué significa para usted ayudar a los demás a mejorar su visión?En verdad no lo sé, son muchos sentimientos de éxito si sale bien, pero también de impotencia cuando ves la desesperación de alguien que quiere volver a ver y no puede, que ha perdido su vista y no lo acepta, y tiene fe en que tu le devuelvas la vista. Es difícil decir: “Mi amor, usted no va a volver a ver”. ¿Cuáles satisfacciones le traen las labores en la Fundación del Ojo Dr. Rodolfo Herrera?La fundación es mi niña mimada, trabajamos con personas de bajos recursos que han perdido uno de sus mayores tesoros que es la visión. Dice un dicho “No lo valoramos hasta que lo perdemos” y en oftalmología eso se aplica cien por ciento. Cuando alguien no está viendo, llega triste, mal humorado, unos ojos sin vida... igual que su alma; pero cuando lo operas y vuelve a ver, se convierte en otra persona, alegre, vivo de nuevo, es simplemente... ¡mágico! ¿Qué patología visual es la más difícil de curar?Para mí la Retinopatía Diabética (RD) es muy difícil, porque no solo depende de uno como oftalmólogo, sino también del control del azúcar del paciente diabético, y los tratamientos no devuelven la visión perdida, solo retrasan un daño inminente. ¿Por qué eligió la oftalmología?Estando ya graduada de Doctora en Medicina, quería una especialidad que me dejara formar una familia, sin sacrificar mis sueños, ni mis años de estudio. Como operar es mi pasión, en la oftalmología encontré esa mezcla perfecta: tengo un amado esposo, saludables hijos y mi profesión. Si tuviese que perder una facultad visual, ¿cuál sería, ver de lejos o ver de cerca?Yo no utilizo lentes, pero todos cuando entramos a los 40 años (otros un poco más tarde, a los 45) presentamos una patología normal que se llama presbicia o vista cansada donde no podemos ver de cerca, así que quiera o no, cuando llegue a los “ta” perderé mi capacidad para ver de cerca. ¿Cuáles recomendaciones puede darnos para proteger nuestra visión?Mis recomendaciones son: usar lentes de sol con protección UV o polarizados aunque esté nublado, tomar suplementos vitamínicos para la vista, realizar un examen visual a tus hijos antes de entrar al colegio, visitar al oftalmólogo por lo menos una vez al año si utilizas lentes. Los ojos son la ventana del alma. ¡Cuídalos!

