Carta

EMBAJADOR DE ECUADORRESPONDE A EDITORIAL Señor Director: Me refiero al editorial “La feroz ofensiva contra la prensa libre”, publicado el 17 de octubre, cuyo párrafo central reza, desafortunadamente, “... en este semestre fueron asesinados trece periodistas en México, Honduras, Brasil y Ecuador, pero en el anterior semestre esa cifra quedó duplicada”. Este texto, extraído del apartado correspondiente a las Conclusiones de la Resolución de la 68ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa, celebrada en Sao Paulo, del 12 al 16 de los corrientes, lamentablemente ha sido extrapolado sin verificación alguna de la misma fuente institucional, conforme los archivos públicos de la SIP disponibles en su web www. sipiapa.org En efecto, el párrafo consignado en el Informe Ecuador para la 68ª Asamblea de la SIP señala textualmente “que tres periodistas han sido asesinados durante el semestre, aunque solo un caso podría estar relacionado con su trabajo”. El mismo Informe aclara que los profesionales fallecidos fueron Byron Baldeón, corresponsal del “Diario Extra”, y Luis Ruiz, corresponsal de la misma empresa y del diario “Expreso”, así como el fotoperiodista Juan Antonio Serrano, hermano del ministro del Interior, José Serrano. De acuerdo al Informe Ecuador, las autoridades han vinculado sólo el primero de estos tres casos a la labor periodística de investigación del occiso en el caso del robo a un contenedor de televisores, el mismo que, como consecuencia, ha derivado en la detención de cinco sospechosos y un proceso legal en marcha. Al mismo tiempo, las Conclusiones e Informes País de las Resoluciones de la Reunión de Medio Año de la Asamblea de la SIP, celebrada en Cádiz, España, del 20 al 23 de abril del año en curso; así como de la 67ª Asamblea, realizada en Perú, en 2011, y la de Medio Año acaecida en Estados Unidos, en abril del año anterior, no contemplan el fallecimiento de ningún periodista en el Ecuador. Como usted podrá advertir, el señalamiento que se hace al Ecuador en el referido editorial no solo es falso sino penosamente grave, pues relieva el tipo penal del “asesinato” vinculado a la libertad de expresión, uno de los derechos consagrados en la Constitución del Ecuador. La falta de pertinencia y precisión en el texto publicado pretenden afectar la imagen de un gobierno y atentan contra la libertad de expresión y el derecho a la misma, cuando la desinformación, por acción u omisión, se hace presente. En este emplazamiento de ideas, le solicito la debida rectificación, a más de proponerle la siguiente reflexión: ¿la asunción de la libertad de expresión como derecho implica renunciar a la responsabilidad sobre la misma? Atentamente, Carlos López Damm Embajador

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