Cartas

Dominico Americano agradeceSeñor Director:Pláceme expresarle mi más cordial saludo en mi nombre y el de todos los miembros de la Junta de Directores del Instituto Cultural Domínico Americano y de su personal académico y administrativo. Deseo manifestarle las gracias por la gentileza y distinción del medio que tan acertadamente dirige por cubrir las actividades de la inauguración de nuestra exposición de fotos en la que se resumen los 60 años del Domínico, en su quehacer cultural y educativo en la sociedad dominicana. Gracias por esa crónica en la que se resalta la labor de esta entidad fundada por un grupo de dominicanos y norteamericanos residentes en el país, en 1947, que tuvieron la visión de difundir las tradicionales y costumbres de ambas naciones. Se despide de usted, reiterándome a sus gratas órdenes, ELIZABETH DE WINDT/Directora Ejecutiva ______________________________________________________ La calle hablaSeñor Director:Muchos, por la obnuvilación que crea la búsqueda de la Reelección Presidencial, se olvidan de que ellos no son los primeros en hacer el intento, como tampoco son los primeros en realizar campañas electorales, por lo que somos muchos que conocemos los medios lícitos y los ilícitos. Tratar de perjudicar al contrincante es una de las formas que se tiene siempre a la mano, y decir o dejar caer en lugares determinadas noticias que no son ciertas es otra forma de pretender dañar al candidato del partido con el que se van a realizar las elecciones. El caso de las compras y las ventas no es nuevo, quizás lo que si es nuevo son las inmensas cantidades de dinero de las que se habla, el afán de que se les pague una campaña que nadie les dijo que hicieran, ni que aplicaran tal o cuál inversión. Muchos hemos estado cerca de candidatos, hemos hecho más de una campaña por lo que nada nos sorprende, aunque no hemos tenido, por lo menos en el caso de quien escribe, la deverguenza de ser parte de un intento reeleccionista. Y por otro lado, la calle habla, los supermercados, los colmados, y ahora los colmadones, los parques, en fin lo sitios donde acuden las mayorías son donde se hacen las mejores encuestas. No es en Palacio, dentro de un aire acondicionado, hablando mentiras, haciendo amigos de enemigos, socavando partidos, comprando gentes, tramando diabluras, como se puede lograr que un pueblo que ha demostrado ser enemigo del continuismo, pueda cambiar de forma de pensar. Y en eso se pierden, las razones las sabrán aquellos andan tras el voto para permanecer en el poder, y hablan hasta de repetir recientes experiencias conyugales, cuando no una nueva reforma a la constitución. Atentamente/ Germán Martínez/Santo Domingo

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