Cartas
Protección ciudadanaSeñor Director:Me es grato saludarle en ocasión de solicitarle que tenga la gentileza de publicar la presente en su prestigioso diario. Tengo entendido que la ley que establece las horas de cierre de discotecas y restaurantes ha cumplido su cometido. El problema radica en que la ciudadanía está completamente desprotegida durante las horas del día. Casi todas las semanas nos enteramos de algunas personas que le han robado su yipeta o automóvil o los han asaltado y con todo mi respeto a las autoridades policiales del país, creo que se ha subestimado a los asaltantes, quienes inteligentemente han cambiado las horas de trabajo delictivo para cometer sus fechorías a pleno sol. La mayoría de estos casos no se publican, tampoco nadie se queja. Yo sí quiero quejarme, esta vez me tocó a mí. El sábado 17 de febrero al mediodía fui asaltada en un reconocido sector residencial. Tenía la impresión de que los asaltantes siempre andaban sucios o mal vestidos, el mío era bastante elegante. Lo vi venir caminando tranquilamente por la acera cuando en fracción de segundos lo tuve arriba de mí para quitarme la cartera. Como nunca sabemos cómo vamos a reaccionar en momentos difíciles, me resistí a entregársela y me arrastró hasta la mitad de la calle tratando de tumbarme. En cuestión de segundos que me parecieron horas, el tipo al fin me la arrancó y de la nada apareció el consabido motor para facilitarle la huida. Es increíble cómo las mujeres nos apegamos a todas las chucherías que tenemos en la cartera, olvidando que los celulares y tarjetas de crédito se cancelan por teléfono y que podemos sustituir nuestros documentos en cuestión de horas... la vida, ¡jamás! Deseo referirme al Programa Barrio Seguro. Dadas las circunstancias que está viviendo el país, especialmente Santo Domingo, es absolutamente necesario que este programa se extienda a todos los sectores de la ciudad, entiéndase Naco, Piantini, Julieta, Mirador Norte y Sur, Paraíso, Gascue y similares, ya que donde fui asaltada no había policía o patrullero alguno, ni siquiera por los alrededores. Estamos totalmente desprotegidos durante las horas del día, repito. Precisamente, LISTÍN DIARIO destaco en primera plana las declaraciones del Jefe de la Policía anunciando que nuevos oficiales se integrarán a dicho programa. Ojalá que el general Santana Páez tome nota de esta carta y extienda Barrio Seguro a los sectores arriba mencionados. La resaca de un asalto es horrible, sólo nos queda la sensación de desamparo, de impotencia, de miedo. En mi caso en particular nadie vino a auxiliarme, pero doy gracias a Dios que por ahí andaba mi Ángel de la Guarda cuidándome, pues el que me asaltó no portaba ni arma de fuego ni cuchillo. Hoy sólo estoy muy adolorida del forcejeo, pero con vida para escribirles esta carta. Agradeciéndole su pronta atención a la presente, le saluda, Grecia M. Castro de Bienen/Santo Domingo

