Por qué adultez y madurez no son lo mismo

Fernando González
Santo Domingo, RD

Emmanuel Kant en su obra inculcó el concepto de «mayoría de edad», que no se refiere a la terminología legal: se trata de aprender a pensar por nosotros mismos, tomando como principio fundamental la duda de lo que conocemos y de lo que podríamos conocer.

Antoine de Saint-Exupéry fue uno de esos escritores que actualizó a la perfección la cruzada filosófica de Kant, en un mundo donde la humanidad perdió su rumbo y, paradójicamente, fue el mismo mundo por el que tuvo que morir.

El principito es una novela corta de Exupéry, que trata sobre un aviador que conoce a un niño de otro pequeño mundo. Una obra compleja, que se luce como una excelente crítica social poética sobre la destrucción del pensamiento humano en favor del utilitarismo, el consumismo, y la superficialidad.

Instrucciones para el lector

La trama, para aquel que no lo haya leído, le parecerá muy sencilla. Sin embargo, desde ahora el futuro lector o relector deberá saber que no está ante una obra menor: la trama está compuesta por viñetas del viaje del infante por el universo, cuyo viaje culmina en la Tierra. Nada en esta obra simbólica está dejado al azar: todas esas viñetas de la (¿breve?) vida del principito dicen mucho sobre la cultura adulta, propiciada por los poderes económicos y políticos hasta volverlos realidades sociales, que hasta el día de hoy son perpetuados por los medios de comunicación.

Se dice que esta novela cambia de significado cuando uno la lee en varias etapas importantes de su vida. Y es cierto: cada página de este libro tiene un significado implícito a simple vista, y que el lector llega a relacionar con su propia vida en próximas relecturas.

Por ello, debo pedir que se lea esta obra con mente abierta, y a la vez se pueda leer con ojos críticos, es decir, leyendo pero relacionando estos conceptos con la propia vida del lector.

Otros aspectos esenciales

Sin embargo, existen muchas preguntas que deja este libro, que quizás jamás sean respondidas de forma definitiva, lo que lo hace una obra maestra filosófica.

El libro está lleno de recursos poéticos y símiles con personajes del mundo real: esto tenía el fin de que los adultos puedan relacionar más fácilmente estos eventos con la vida misma. Sin embargo, esto al final esto solo dio más preguntas que respuestas: nadie sabe a ciencia cierta qué de esa historia es verosímil dentro de ese evento ficcional y qué certezas tiene el autor con respecto a su muno posible.

La pregunta esencial no es si el principito existió o no: debería ser, si lo tomáramos en cuenta, o si el mundo no sería mejor si nos hiciéramos preguntas más esenciales.

El principito no es solo una obra maestra de la literatura infantil –si es que tal clasificación existe–, es la novela corta que más necesitamos en nuestro mundo posmoderno. El libro comienza con una dedicatoria a León Werth (cuando era niño): «Todas las personas grandes han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan.)»

Ficha técnica

Fecha de publicación: 25/06/2010 | Idioma: Español | ISBN: 978-607-07-0442-0 | Código: 10080681 | Formato: 11 x 17 cm. | Presentación: Rústica sin solapas | Colección: Infantil y Juvenil | Sentido de lectura: Occidental