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Ventana sábado, 28 de agosto de 2021

El carbonero de ideas

Nuestra moral está en llamas

El reverendo (2017), de Paul Schrader, es una cinta memorable que no podrá ser olvidada.

  • Nuestra moral está en llamas
Fernando González
ferarturgonzalez@hotmail.com
Santo Domingo, RD

El número de películas importantes que tratan sobre la crisis climática se cuentan con los dedos de la mano. Peor todavía, esta cantidad se reduce si se cuenta la exploración psicológica y humana del hombre, en medio de esta batalla consigo mismo y su entorno.

Niños del hombre (2006) dirigida por Alfonso Cuarón fue una de las pioneras en esta exploración. Sin embargo, El reverendo (2017) fue una actualización digna de esta y otras favoritas de Paul Schrader, su director y guionista.

Este filme es el más reciente logro cinematográfico de Schrader: lo más cercano a una versión posmoderna de Taxi Driver, otra película de culto con guion de su autoría. Sin demeritar a otras películas de 2018 que ocuparon mayor atención y repercusión en medios de comunicación, esta película debería ser recordada con igual o mayor reconocimiento que las aludidas anteriormente.

La película trata sobre un reverendo al borde del alcoholismo pasando por una crisis de Fe, y que es solicitado para guiar a una pareja de activistas climáticos en una crisis similar o peor.

La dirección cruda y honesta
La cinematografía se cubre en una relación de aspecto 4:3, también conocida como definición estándar. El motivo de este decisión creativa según Schrader, fue para dar mayor énfasis a movimientos y tomas verticales. Más allá de eso, el uso de color y tonalidades apagadas y frías logran dar realismo y crudeza al relato. El reverendo tiene tomas hermosas, pero con distancia y cálculo meticuloso, y que siempre juegan con la iluminación de la toma dependiendo de la situación representada por los actores.

La dirección no permanece atrás: Schrader en algunas tomas específicas hace referencia a tomas o momentos de Taxi Driver. Si bien las comparaciones hechas por críticos de cine en su momento se deben más al guion (iré a ello más adelante), no es menos cierto hayan ciertas decisiones creativas en la pantalla que evidencian estos puntos de comparación. Una de las tomas a las que hizo referencia, fue en la que la cámara se acercaba con mediana velocidad a una aspirina haciendo reacción con agua fría.

Actuaciones contradictorias
Esta película demostró el potencial de sus actores involucrados: especialmente de Ethan Hawke, quien encarna al protagonista del largometraje. Hawke se sumergió en las contradicciones y en la doble moral del Reverendo titular, actuando con el mismo tono frío y cruel de la película. Mientras interactúa con otros personajes, se nota que Hawke se preocupaba mucho por las emociones transmitidas hacia los demás, otra inseguridad que da mayor complejidad al personaje.

Amanda Seyfried también participó de forma igualmente sutil pero con más destellos emocionales.

Un guion de amor de locura y de moral
El principal motivo por el que algunos críticos comparan a esta película con la dirigida por un joven Martin Scorsese, es precisamente por compartir la ruta de cambio del protagonista: un hombre en una crisis existencial va cayendo lentamente en un suicidio moral, aunque a través de ello, cree estar dando un sentido a su vida.

Sin embargo, El reverendo lleva este arco de personaje un paso más allá: aunque el análisis psicológico en ambos filmes es el mismo, este filme lo complementa con problemáticas actuales, conflictos filosóficos y un final abierto a solo dos interpretaciones importantes, sin un punto medio existente entre ellas.

Otro dato que saco de este filme, es el análisis hecho a las instituciones católicas en la Posmodernidad, y cómo a la vez denuncia la obsolescencia o éxodo de este modo de vida ante otros «dioses en apariencia jóvenes» como lo son la vanidad, los vicios y el nihilismo.

Ese podría ser uno motivo por el cual El reverendo fuera una de las grandes películas infravaloradas durante 2018, año en que se estrenó de forma masiva. Apenas fue nominada en una categoría de la 91.a edición de los Premios Óscar (en Mejor Guion Original), y aunque según Internet Movie Database (IMDb) haya ganado 60 premios y 108 nominaciones de festivales independientes, me parece no ha recibido la atención merecida.

Igual que Niños del hombre, esta fábula no está restringida a una nacionalidad o un idioma: es una película trascendente y epifánica (desde un punto de vista o el otro), que no teme contar las verdades incómodas sobre nuestro mundo.

Ficha técnica
Título original: First Reformed; Año: 2017; Duración: 108 min.; Dirección: Paul Schrader; Guion: Paul Schrader; Música: Brian “Lustmord” Williams; Fotografía: Alexander Dynan; Reparto: Ethan Hawke, Amanda Seyfried, Cedric The Entertainer, Michael Gaston, …; Productora: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido-Australia, Killer Films, Omeira Studio Partners, Fibonacci Films, Arclight Films, Big Indie Pictures. Distribuidora: A24; Género: Drama; Sinopsis: “El encuentro con un activista medioambiental y su esposa embarazada (Amanda Seyfried) radicaliza poco a poco la ideología de un pastor evangélico (Ethan Hawke), un antiguo capellán del ejército, todavía marcado por la muerte de su hijo en Irak, que dirige una pequeña iglesia en el norte del estado de Nueva York” (FILMAFFINITY).