CALEIDOSCOPIO
Cantando…
Me hacen la historia del jamás como si yo hubiera salido de una manzana verde, decapitado, desleído, llorando por el tiempo de morir. Ay, si todos supieran que alguien, por debajo de la puerta, reclama la vuelta del delirio; si se dieran cuenta de que el fuego diseña el alma; si por un minuto respetaran la mudez de la lombriz; si entendieran que no existen luces, ni amores, ni silencio, solamente palabras y letras y palabras, una detrás de otra como heridas sobre la piel; si emprendieran el viaje de las garzas por el sagrado jardín de las estatuas, cantando...

