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Ventana domingo, 21 de enero de 2007

MUY SOLICITADA

La emblemática editora “Búho”

ES DEL GRUPO DE LAS IMPRENTAS PEQUEÑAS DEL PAÍS

Yvonne Francisco

SANTO DOMINGO.- Para muchos escritores e impresores dominicanos, el nombre de “Búho” es muy familiar. Este mote está ligado a inteligencia, a perspicacia y sobre todo a una visión audaz.  

Es eso lo que define la Editora “Búho”, la cual lleva en el país más de dos décadas imprimiendo las obras de los más connotados autores dominicanos, que la han perfilado como una de las editoras más competentes cuando de libros se trata.

Es una empresa familiar dirigida por José Pérez, su presidente, y conformada por un equipo de profesionales cuyo valor agregado es la filantropía y el amor al trabajo que realizan.

Historia
La Editora Búho inició su labor en el 1983, junto a José Mercader, a quien se debe su nombre, entre otros logros.  Empezaron como una imprenta para el área comercial, pero inmediatamente les atrajo la impresión de libros.

La razón es que Pérez llevaba por dentro desde la infancia una vocación e inclinación especial hacia el área de los libros.

Iniciaron los trabajos con una maquina de formato pequeño, pero, con el paso de los años fueron perfeccionándose.  Aunque Pérez admite que, en el principio, la falta de experiencia les colocó en situaciones difíciles.  

Ya para la década de los 90, y sobre la base de la adquisición de nuevos equipos y de un personal más especializado, empezaron a tener un giro importante en su producción.  

Pero el salto a la modernidad lo dio esta familia empresarial en el 2000 con la adquisición de la más avanzada maquinaria de facturación alemana, con el sistema de impresión offset.

La conquista del mercado
El éxito les toca las puertas.  Pérez lo relaciona con la adquisición de experiencia, la alta calidad con que trabajan y sobre todo la dedicación y entrega de un personal altamente calificado que allí labora, compuesto por 32 personas especializadas y experimentadas, muchas con más de diez años en la impresión de libros.

 “La experiencia de hacer un libro más acabado nos fue trayendo un público selecto. Primero en el área de escritores, de novela corta, y sobre todo de escritores de la generación de los ochenta”, expresa, y agrega que esta editora labora también para algunas universidades del país, con la edición de sus libros de textos.

Con un promedio de impresión de cuatro títulos diarios, lo que equivale a cien títulos mensuales, por la editora Búho han pasado eminentes escritores, muchos de los cuales, según dice Pérez, han sido premiados por sus obras, tales como Manuel Matos Moquete, Avelino Stanley, Marcio Veloz Maggiolo, Luis Brea Franco y Ángela Hernández, entre otros.

Los impuestos
Pérez  nos habla también del mercado del libro.  Manifiesta que dicha labor de impresión se ve afectada por la aplicación de impuestos; hasta el año pasado los insumos (papel, película, plancha y cola) para la elaboración y confección de libros no tenían impuestos, disfrutaban de una tasa cero, pero el 2006 sorprendió a los impresores con la aplicación de un 16 por ciento además de las cargas aduanales.  

Esta es la causa principal por la que los libros llegan al público a un precio bastante elevado, lo cual es obstáculo para el incentivo de la lectura, según considera Pérez. 

 “Un año para el libro...”
En cuanto a la designación del presente año como “Del Libro y la Lecutra”, expresa que para que esta decisión sea efectiva lo primero que hay que hacer es abaratar el libro, porque el principal obstáculo para que cualquier persona, especialmente la juventud, adquiera un libro es precisamente su alto precio.  “Tendría que haber un esfuerzo del sector público y del sector privado para ver cómo el libro llega al público más barato.  Ese esfuerzo debe empezar por el Gobierno eliminando algunos impuestos y creando mejores condiciones para que la impresión del libro pueda llevar a precios más baratos, y el mismo sector privado pudiera hacer algún sacrificio para que esto así sea, pero eso es muy difícil”, significó.

José Pérez hace otras propuestas para abaratar este artículo que debería ser de primera necesidad.  Considera que pudieran hacerse tiradas mayores de cada título, lo cual disminuiría los costos de producción, porque a mayor tirada menor es el costo; además, con eso se evitaría que el libro se agote en el mercado.

Propone identificar los libros o los lectores imprescindibles para los jóvenes, y hacer un listado que pudiera ser de diez títulos donde haya una serie de libros de imprescindible lectura como “Over”, de Marrero Aristy, para mencionar uno.  “Una vez identificados esos títulos una solución debería ser que se hagan tiradas masivas, grandes tiradas que es una forma de abaratar y que el libro llegue más barato al público; es haciendo tirada de cien y doscientos mil de un mismo título para que pueda llegar, porque mientras la tirada sea tan reducida (quinientos o mil ejemplares) siempre va a ser más costosa, ya que a menor tirada mayor precio y a mayor tirada menor precio, inversamente”.

“Realmente el hecho de declarar este año como del libro y la lectura lo que está planteando al Gobierno es el reto de crear mejores condiciones para que la lectura se incremente, porque nosotros estamos incluidos dentro de los países que menos lee”.  

“Es una situación real y sobre todo aquí en Latinoamérica, nosotros somos uno de los países que menos lee. Y a qué se debe? A que se conjuga una serie de factores, de tipo culturales y económico, en que el dominicano, sobre todo joven, que no tiene hábito de lectura tampoco tiene motivaciones  para leer, ya que las políticas que se aplican desde el Gobierno no ayudan a que esa situación cambie”.

El linotipista aseguró que aunque no podemos compararnos con Chile, por ejemplo, que tiene un mejor índice de lectura, ni con Argentina,  Uruguay o Costa Rica, nosotros estamos en una muy mala posición en ese sentido.

Del impresor
José Pérez es egresado del Colegio Loyola.  Es un experto en impresión, con altos conocimientos en todo lo relacionado con el libro y su mercado.  Ha realizado estudios en sociología, economía, sicología y pedagogía.

Pérez es oriundo de San Miguel, (el barrio de Mario Emilio Pérez), por lo que con mucho orgullo nos dice: “Yo soy miguelete”, como se hacen llamar los nativos de este populoso sector capitalino.  Como muchos dominicano tuvo participación en la Revolución de Abril, y sus movimientos posteriores.  Su vida hoy trasncurre envuelta entre linotipias y libros.

SOBRE EL LIBRO
El impresor revela que una edición de mil ejemplares, en el mejor de los casos, puede durar para venderse en las librerías dos o tres años, y el destino de muchos libros que se imprimen es quedarse en una habitación de su autor empaquetados.

A eso se agregan las obras inéditas de autores dominicanos que no han sido publicados y que aún están en manos de sus autores, pero que no ha sido posible por falta de canales editoriales que les den esas facilidades, un dato que revela la situación editorial en República Dominicana.

“Tenemos pocos lectores, poco hábito de lectura, pero también tenemos una industria editorial muy débil, realmente muy pequeña que es otro elemento que no ayuda, porque si hubiera una industria editorial fuerte en el sector privado pues esa industria se encargara de promocionar y abaratar el libro, y la situación del libro fuera otra”, significó Pérez.