EL DAJAO Y LA YUCA MANTENÍAN ALTOS CAUDALES

Ríos anegan las viviendas y bloquean cárcel La Victoria

La mayoría de los presos se mantenía ayer en la azotea de la Penitenciaría Nacional de La Victoria, donde algunos resguardaban colchones y otras pertenencias que querían salvar de las inundaciones provocadas por el río Dajao

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Bethania ApolinarSanto Domingo

SANTO DOMINGO.- En las últimas 24 horas las lluvias han mermado en el Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo, pero las crecidas de los ríos Ozama, Isabela y Dajao continúa, manteniendo inundadas las viviendas de cientos de familias, mientras otras no han podido comprobar si sus casas fueron arrastradas o permanecen en sus lugares. Las viviendas levantadas a la orilla del río Ozama, en el sector de La Barquita, permanecen cubiertas hasta el techo, donde las aguas también ocultaron la ubicación de la escuela básica Los Conquistadores, en Sabana Perdida. Los desbordamientos de los ríos Dajao y La Yuca, mantenían ayer bloqueadas las vías de acceso a la cárcel de La Victoria, donde escasos vehículos podían cruzar al lugar, situación que fue aprovechada por algunas personas para improvisar un negocio, cobrando RD$20 por cruzar cada persona. Residentes del lugar resaltaron que hacía años que el río Dajao no se desbordaba en esa magnitud, mientras lamentaban que sus viviendas estaban inundadas. Decenas de personas que llevaban alimentos, productos para la higiene y dinero a familiares presos en la cárcel La Victoria, se quedaron varados al otro lado de los ríos Dajao, por la carrera de Villa Mella y La Yuca, por Sabana Pérdida, a la espera de encontrar la forma de trasladarse hasta el recinto. Algunos lograron cruzar en camiones que le ofrecieron llevarlos y otros optaron por pagarle al chofer de una camioneta que improvisó un transporte de pasajeros en el lugar. “Yo voy donde el papá de los hijos míos a llevarle comida, agua, pasta dental, jabón y algo de dinero, porque según él me dice ahí no hay de nada y la mayoría están en la azotea de la cárcel porque algunas áreas del recinto permanecen inundadas”, manifestó Lissette Guzmán, mientras esperaba un medio de transporte para cruzar a La Victoria. Fue ayer cuando algunas personas se aventuraron a cruzar el río, pues los días anteriores la situación era más crítica y el cruce se tornaba imposible. Pedro Torres Marte, residente en el lugar, dijo que más de 50 viviendas fueron inundadas en los alrededores de La Victoria, obligando a sus propietarios a abandonar el área y alojarse en casas de familiares y amigos. El gobernador de la provincia de Santo Domingo, Eladio Martínez, envió ayer unas 50 mil fundas de agua de tomar y raciones alimenticias para ser distribuidas entre los internos de La Victoria y los que fueron trasladados a las cárceles de Najayo y Monte Plata. La mayoría de los presos se mantenían ayer en la azotea de Penitenciaría, donde algunos resguardaban colchones y otros pertenencias que querían salvar de las inundaciones. En ese recinto fue habilitado un almacén para contabilizar las ayudas recibidas. Ambrocia Robles, madre de un presidiario lloraba desconsoladamente al ver a su hijo dentro del recinto, donde perdió sus vestimentas y pertenencias. LA VICTORIAEn la cárcel de La Victoria las condiciones de los presos han comenzado a mejorar lentamente, con la entrega de agua potable para el consumo y el acondicionamiento de los pabellones afectados por las inundaciones. El director de prisiones, general José Ignacio Sandoval, dijo que en el recinto quedan alrededor de 2,000 presos, luego del desalojo de unos 943 que fueron llevados a Monte Plata y Najayo, y que esperan que en los próximos días la situación se normalice. Dijo que el Ayuntamiento del municipio Santo Domingo Norte le envió cuatro camiones de agua para abastecer las cisternas del recinto, mientras la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) resolvió algunos problemas de fuga de agua y conectó tuberías averiadas. Sostuvo que para este fin de semana tienen previsto limpiar cada una de las celdas inundadas, para lo cual contarán con la participación del Cuerpo de Bomberos y Salud Pública. El general Sandoval dijo que las celdas de los alpones se mantienen inundadas porque son las que están más cercanas al arroyo, pero los denominadas “Alaska” ya fueron rehabilitadas. Fray Arístides Jiménez, de la Pastoral Penitenciaria, se unió a la jornada por el mejoramiento de las condiciones de la cárcel, al señalar que “cuando ocurren hechos como este es necesario que todos los dominicanos tengamos una conciencia clara de que el país se construye cuando todos nos unimos”.

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