IMPACTO
Barahona tiene más de 6 mil damnificados
LA REGIÓN SUROESTE ENTRE LAS MÁS AFECTADAS POR LA TORMENTA
BARAHONA.- La región Suroeste del país fue una de las regiones más afectadas por la tormenta tropical Noel, que a su paso por esta provincia provocó unos seis mil damnificados y daños millonarios a su agricultura, comercio y ganadería. El gobernador de Barahona, Carlos Florián, pidió que esta zona sea declarada en estado de emergencia, debido a los desastres ocasionados. Ayer miércoles cientos de personas de las provincias Barahona y Baoruco dormían en los techos de sus casas y en las calles, debido a que sus hogares se encuentran bajos las aguas. Unas seis mil personas fueron llevadas a la Villa Deportiva de Barahona y otras se encuentran en locales de iglesias, escuelas y hasta en centros de diversión. Los servicios básicos, además de las comunicaciones y telecomunicaciones han sido suspendidos, pero no se reportó ninguna víctima mortal. Anoche, los miembros del Comité de Emergencia local se reunieron con el obispo Felipe Núñez para evaluar la situación. Bajo aguaLas comunidades de Jaquimeyes y La Bombita, situadas en la zona de influencia del río Yaque del Sur, se encuentran bajo agua desde las primeras horas del pasado lunes. La mayor parte de los ajuares aún se encuentran en el interior de las viviendas inundadas, por lo que los residentes tienen que dormir a la intemperie en pequeñas tiendas que improvisaron en la calle principal, la vía que comunica a Santo Domingo con Barahona. Muchas familias fueron llevabas a la Villa Olímpica pero desde ahí regresan alegando que en ese lugar no hay alimentos y porque tienen que proteger sus bienes. Las aguas también destruyeron por completo su agricultura, dedicada casi exclusivamente a la siembra de plátano. “Esta tormenta hizo más daños que el huracán Goerges. Nos agarró durmiendo y los vientos destecharon las viviendas y después vino el río y nos arrasó”, narró el señor José Manuel Segura, uno de los que prefirieron quedarse en Jaquimeyes. Otras poblaciones vecinas como Canoa, Palo Alto, Pescadería, Los Patos, La Hoya y Los Puentes, también fueron afectadas por la crecida del río. Muchas personas tuvieron que ser rescatadas en pequeños botes propiedad de la Asociación de Pescadores Independientes. IncomunicadosUna situación de tensión viven los moradores de las poblaciones situadas del otro lado del río, como Tamayo, El Jobo, Uvilla, Mena y la Zona Cañera, a las cuales no se puede llegar por ningún lugar. El Puente que une a Tamayo con Vicente Noble se encuentra parcialmente destruido. Sus moradores están en refugios y en la casa de dos o más niveles, ya que se encuentran bajo la amenaza de la Presa de Sabana Yegua, de la cual se comenta que vertirán sus aguas. Sin embargo, las autoridades del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDHRI), aseguran que eso no se producirá y atribuyen la crecida del Yaque a las aguas que recibe de otros afluentes. Daños considerables también se produjeron en otras poblaciones como Peñón, Fundación, Cabral, Polo, Las Salinas, Duvergé, Jimaní y Neiba, así como en otras poblaciones de las provincias Independencia y Baoruco. Cientos de haitianos que se dirigían a la ciudad de Puerto Príncipe, a través de la frontera Sur, se encuentra varados en el camino. Decenas de ellos están en el llamado Cruce del 15 de Azua. AlimentaciónUno de los grandes problemas que enfrentan estas personas es la alimentación, ya que la región sur se encuentra incomunicada y la reserva que tenían los comercios locales se agotó. El gobierno, a través del Plan Social de la Presidencia, comenzó en la tarde de ayer la entrega de alimentos, pero hay que cocinarlos. “Es que el fenómeno los tomó por sorpresa”, según han admitido las autoridades locales, quienes alegan que no se tomó la debida previsión de reservas. La situación hace neecsatrio que se traigan alimentos como pan, leche, agua, ropa seca y medicinas. Paradójicamente miles de matas de plátanos y guineos se encuentran en el suelo, derribadas por los vientos del fenómeno que atacó con fuerza este lugar en la noche del domingo y la madrugada del lunes. La producción del café en Barahona sufrió daños considerables, según estimaciones de la Secretaría de Agricultura. Las primeras ayudas se distribuyeron en caballos entre los vecinos, pero los alimentos escasean. Maritza Florián es una de los miles de damnificados que se encuentran en la Villa Olímpica. Sus ojos rojos delatan, a esta madre de cuatro niños, incluyendo un lactante, que es nativa de Jaquimeyes. ASISTENCIA Raciones de alimentosEl Gobierno, a través del Plan Social de la Presidencial, comenzó ayer la entrega de unas cinco mil raciones alimenticias para los miles de damnificados que dejo a su paso por este lugar la tormenta tropical Noel.Un barco de la Marina de Guerra atracó en el muelle local con fundas que contenían arroz, habichuelas, aceite y otros alimentos.Las raciones fueron recibidas por el gobernador provincial, Carlos Florián, quien explicó que fueron llevados a la sede de la Quinta Brigada del Ejército Nacional para su distribución inmediata. Explicó que a esta ayuda también se agregarán colchones, sabanas y mosquiteros donados por la Presidencia de la República.Dijo que a través de los Comedores Económicos se entragarán alimentos cocidos a los damnificados. Datalló que las raciones se entregarán a los damnificados de la Villa Olímpica y otras que se encuentran en locales de iglesias y escuelas.Al lamentar la situación Frorián explicó que la tormenta destruyó por completo el sistema telefónico y de electricidad. Dijo que por unas 72 horas en Barahona ha estado lloviendo y no hay energía eléctrica.

