Suplemento especial Seguridad Vial

Responsabilidad compartida para la seguridad vial

  • La tendencia histórica demuestra que los atropellos a peatones constituyen, de forma consistente, la segunda causa de muerte en accidentes de tránsito en el país.
A pesar de no tener vehículos, les peatones son piezas importantes en la seguridad de las calles.

A pesar de no tener vehículos, les peatones son piezas importantes en la seguridad de las calles.Istock

Avatar del Listín Diario
Nasha Cruz ChevalierEspecial para LD 

En el agitado ritmo de las calles y avenidas de la República Dominicana, es fácil caer en la rutina y olvidar una verdad crucial: la seguridad vial es una responsabilidad compartida. Solemos enfocar el debate en conductores y motoristas, dejando a un lado al actor más vulnerable, pero no por ello menos importante: el peatón.

Es imprescindible recordar que, al transitar por nuestras ciudades y pueblos, como peatones, también estamos sujetos a reglas de tránsito, cuyo cumplimiento es fundamental para salvaguardar nuestras vidas y evitar las tragedias que a diario se viven en nuestras vías.

Los datos hablan por sí solos

La tendencia histórica demuestra que los atropellos a peatones constituyen, de forma consistente, la segunda causa de muerte en accidentes de tránsito en el país, solo superado por los accidentes que involucran a motoristas.

El año 2024 se consolidó como uno de los períodos más fatales de los últimos quince en términos de accidentes de tránsito. De los miles de siniestros con desenlace mortal, aproximadamente el 14.38 % involucraron directamente a peatones.

Más allá de las muertes, la crisis se extiende a las lesiones. Según el Observatorio Permanente de Seguridad Vial (Opsevi), solo en 2023, alrededor de 121,850 transeúntes resultaron lesionados en accidentes.

Ante este panorama, resulta esencial que los peatones tomen las riendas de su propia seguridad.

¿Cuáles son las reglas que los transeúntes deben cumplir para proteger su vida?

La Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial establece claramente que la responsabilidad no es solo del conductor.

Como peatones, tenemos una serie de deberes y, al cumplirlos, nos convertimos en nuestros principales guardaespaldas en la vía.

Usar las aceras. Siempre se debe caminar por las aceras o zonas peatonales habilitadas. Si por alguna razón la acera no existe o está intransitable, el peatón de sebe desplazar lo más pegado posible a los edificios y en sentido contrario al tráfico, si es posible. Esto le permite ver de frente a los vehículos que se aproximan y reaccionar a tiempo.

Obedecer las señales de tránsito. Esto incluye respetar los semáforos regulares de vehículos y los semáforos peatonales.

La ley indica que tanto peatones y conductores deben observar y respetar los semáforos especiales instalados para peatones, en los que aparecerá una figura humana color verde o rojo y la palabra “cruce” o “no cruce”

Si los semáforos no están en funcionamiento, se deben seguir las señales indicadas por los agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett).

Cruzar por los “pasos de cebra”. Se deben usar prioritariamente los pasos de cebra (cruces peatonales) y los pasos a desnivel o puentes peatonales, ya que son un punto de convergencia predecible tanto para conductores como para peatones.

Si no hay cruce peatonal o intersección cercana, busque el lugar con máxima visibilidad e iluminación y cruce cuando la vía esté despejada, manteniendo la atención constante a ambos lados de la vía.

Mirar a ambos lados. Antes de dar el primer paso sobre el asfalto, ojee ambos lados de la vía. También es fundamental estar atento mientras se realiza el desplazamiento, pues los vehículos pueden aparecer sin previo aviso.

Ceder el paso. Por ley, los peatones deben ceder el paso a los vehículos de emergencia (ambulancias, bomberos, policías) que anuncien su paso con sirenas o luces.

Precaución extra de noche. Se recomienda portar prendas, accesorios o elementos retrorreflectivos para facilitar que los conductores lo detecten a distancia.

Cabe destacar que, el incumplimiento de varias de estas normas de tránsito por parte de los peatones puede acarrear una sanción, como el pago de una multa equivalente a un (1) salario mínimo del que impere en el sector público centralizado.

Prevención desde el núcleo familiar 

Si bien como peatones es importante que conozcamos nuestros derechos y deberes expuestos en la Ley 63-17, es en casa y la escuela donde se debe sembrar la semilla del respeto por las señales, la prudencia al cruzar y la comprensión de que la calle es un espacio compartido.

La influencia más poderosa reside en el ejemplo. Son los adultos (padres, madres, tutores, maestros, etc.) y su ejemplo diario de mirar a ambos lados antes de cruzar la calle o caminar por la acera, quienes tienen un impacto mucho más profundo que cualquier campaña de educación vial.

Educar a un niño hoy para que sea un peatón responsable y un conductor prudente, es la inversión a largo plazo más efectiva que se puede realizar contra la trágica tasa de accidentes que azota las calles dominicanas.