Viejo, aprendí mucho de ti
La paternidad, fuera de ser una de las etapas más retadoras de la vida de un hombre, también es una oportunidad de revalorar quiénes son, conocer su potencial y aprender desde los ojos de los hijos para guiarlos a ser mejores personas.
Quienes hoy son abuelos, fueron los padres que a los contemporáneos papás dejaron enseñanzas para toda la vida y que pasarán de generación a generación.
¿Pero cómo lo ven ellos? ¿Cómo perciben la relación con su padre y qué darán a sus hijos? Algunos comentan la forma en que se ven ellos como padres, a partir de la crianza recibida por sus progenitores.
Especial y alocada
El comunicador Jhoel López cuenta que la relación con su padre es “especial y un poco loca”. Confiesa que a pesar de que estuvieron un tiempo distanciados, su padre es una persona muy divertida, de quien entiende heredó su carisma, por ser este una persona “con el que todo el mundo disfruta estar, incluyéndome, porque es un tipo muy ameno, muy cherchoso, que le saca una sonrisa a cualquiera”.
Jhoel dice que una de las enseñanzas para no olvidar de su papá fueron acciones, más que las palabras. Cuenta que su padre siempre ha sido una persona muy alegre y feliz, que siempre está contento y contagia a todos.
En cuanto a la relación de su papá y sus nietas, él exige que esta se desarrolle, pero enfatiza que “la clave es estar juntos”, pasar más tiempo de calidad que cantidad. “Yo pienso que sí, que se fomenta. Lo esencial es reunirse, hablar y estar juntos”, aclara.
Un ejemplo generacional
Por su lado, Danilo Reynoso, joven productor de cine y actor, dice: “La relación con mi papá, que por demás es tocayo, es muy buena, armónica, basada en el respeto y comunicación. Sin dudas, la relación ha mejorado con el tiempo y más luego de que me he convertido en padre de dos hermosos niños”.
Danilo cree que con la paternidad se nace a la verdadera madurez, si se asume con amor y responsabilidad. “Todo cobra un sentido más altruista y tus decisiones en lo adelante van filtradas por el pensamiento de qué le conviene a mis hijos”.
Para él ser padre es la manera más cercana de entender el amor de Dios.
Respecto a cómo fomenta la relación de abuelo y nietos, dice que con el tema del distanciamiento no ha sido tarea fácil. A lo sumo, debido a compromisos laborales fuera del país, su padre tuvo que asumir responsabilidades que llama “abuelísticas-paternales”, como llevar y recoger a sus hijos en el colegio, “eso obviamente los acercó y ha creado una relación especial entre ellos”.
Vivir dignamente
Los nuevos padres también tienen historias únicas. Tal es el caso de Manuel Méndez, a quien todos conocen como el Chef Manu.
“La relación con mi padre, suelo definirla como adulta y seria; su forma particular de querer es un tema de larga conversación”, explica. Siendo el menor de tres hermanos, considera que esto lo ha hecho madurar de una manera diferente, y a la vez, tener una relación más madura con su papá.
Un recuerdo que tiene muy marcado es que cuando era bien joven, deseaba comprar algo. “Él me dijo: si crees que comprando eso te sentirás mejor, cómprala. Debes saber que lo más importante en la vida es vivir de forma digna y con eso es suficiente”.
Tanto mi papá como mi abuelo han sido personas trabajadoras, honestas, emprendedoras, independientes y alegres. Creo que es algo que consciente o no, llevo conmigo siempre”, Danilo Reynoso.
Amorosa
Liondy Ozoria, comediante y ventrílocuo, es otro que demuestra que a pesar de todo pasar tiempo de calidad con su viejo es indispensable para él. Cuenta que con don Cirilo, siempre ha mantenido una buena relación. “Ambos somos muy sentimentales y alegres a la vez, con esa mezcla cualquier cosa negativa pasa desapercibida”.
Un consejo que su padre le dio que mantiene vivo, es hacer siempre las cosas bien.
“Como tapicero, mi papá me enseñó a trabajar dignamente y a hacerlo bien, y lo que me enseñó es que las cosas o se hacen bien o no se hacen, de ahí en adelante procuro entregar calidad en mi trabajo sea cual sea”.
Para él ser papá es una responsabilidad grande, que le da significado a su vida, en todos los aspectos. Es una tarea que lo lleva a mejorar, porque cuando piensa en algo que va a hacer,“siempre pienso en cómo esa acción la verían mis hijos en lo adelante”.
Sentimiento y alegría
Los valores aprendidos por los padres se traducen en la manera en que cada ser educa a sus hijos, y en la relación que busca que estos tengan con sus abuelos.
El saber disfrutar la vida con los pequeños detalles como escuchar un bolero los domingos en la tarde o bien encontrarse con el don después de llevar días esperando esa visitada ya agendada, son recuerdos que se quedan marcados en la vida de los hijos. Estos hombres, al igual que muchos, aprendieron de sus progenitores los principios y valores que traspasarán a sus hijos y luego a sus nietos.

