Listin Diario Logo
04 de julio 2020, actualizado a las 12:46 a.m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
Religión/Senderos sábado, 11 de enero de 2020

Dos Minutos

Aprenda a eliminar el ‘pero’

  • Aprenda a eliminar el ‘pero’

    Él es más sabio que yo, y además, está más interesado en mi felicidad que yo mismo. ISTOCK

Luis García Dubus
Santo Domingo, RD

Hay una parte del padrenuestro que no me gusta. Es esa que dice: “PeroÖ Hágase Señor tu voluntad, así en la tierra como en el cielo”. Tengo una protesta contra esta parte, no por lo que dice, sino por el sentido que le damos al decirlo.

-“Quisiera conseguir un buen trabajo, pero... yo digo: hágase, Señor, tu voluntad”.

-Es decir, que, según él, la voluntad de Dios era que él no consiguiera trabajo, y se resigna.

Muchas personas que cuando dicen “hágase tu voluntad” parece que toman una postura de resignación, como si entendieran que la voluntad de Dios sobre ellos fuera a ser desagradable. Y esto es un disparate y una tremenda injusticia contra Dios. ¿Qué clase de padre sería este que desea para sus hijos sufrimientos y fracasos? En el evangelio para este domingo aparece el Señor cumpliendo la voluntad del Padre.

Se fue a bautizar con Juan el Bautista, como cualquier otro hombre. Juan no quería. Y Él le dijo: “Déjame hacerlo. Así es como vamos a cumplir con la voluntad de Dios”. (Mateo 3,15). Y cuando lo hicieron, se oyó de repente la voz de Dios que decía: “Este es mi hijo, el Amado. Este es mi elegido”. (Mateo 3,17).

De modo que el Señor cumplió con la voluntad de Dios, y le fue bien, como a todo el que lo hace. A veces uno se dará cuenta en seguida. Otras veces más tarde.  Pero a todo el que acepta y cumple la voluntad de Dios, le va bien.

Que se haga su voluntad en mi vida es lo mejor que a mí me puede pasar, porque el plan que Él tiene para mí es mucho mejor que el que pueda yo tener, ya que Él es más sabio que yo, y además, está más interesado en mi felicidad que yo mismo.

Cuando uno entiende esto, entonces la fe cambia, porque de “creer en Dios”, pasa a “Creerle a Dios”.

“Caminen por el camino que les señalo, y les irá bien” (Jeremías 7,23)  Quien no sólo cree en Dios, sino le cree a Dios, lo hace. “Es mi paz cumplir siempre la santa voluntad de mi JesúsÖ Así vivo sin miedo, amo el día y la noche por igual”. Teresa de Lisieux

La pregunta de hoy 

¿Cómo descubro yo la voluntad de Dios para mí? Haciendo las cinco cosas que hacía la mamá de Jesús: escuchar, ponderar, preguntar, confiar. Y, sobre todo, obedecer, que es lo mismo que decir sí.


Más en Religión/Senderos