Listin Diario Logo
26 de junio 2019, actualizado a las 07:14 p.m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
Religión/Senderos sábado, 18 de mayo de 2019

MENSAJE

Dos minutos: Amor mayor que el de una madre

  • Dos minutos: Amor mayor que el de una madre

    El Señor, como un pastor, conduce y protege a los que son suyos. ISTOCK 

Luis García Dubus
Santo Domingo

“¿A quién quiere usted ver?”, preguntó el guardián del recinto carcelario a una señora vestida de negro que traía un pequeño paquete.

“A Juan Pérez”, contestó ella, humildemente.

“¡Ese es el peor criminal que tenemos aquí!”, exclamó el carcelero con un tono que expresaba desprecio y odio, y añadió: “Ni siquiera los otros presos quieren saber de él”.

La mujer lo miró fijamente antes de hablar. Luego solo expresó: “Pero es mi hijo”.

La verdad es que quien, como “Juan Pérez”, tiene viva a su madre, tiene un tesoro humanamente incomparable.

Muy difícilmente encontrará en la vida un amor más confiable.

Y, sin embargo, hay otro amor que lo supera.

Es a esto que se refiere Dios cuando nos dice por boca de Isaías: “¿Puede una madre olvidarse de su criatura...

dejar de querer al hijo de sus entrañas? Pues aunque ella se olvide, Yo no te olvidaré”.

Es una tremenda promesa de amor, indudablemente.

Decirme a mí: “Yo te quiero más que lo que tu mamá te quiso”, es impresionante.

El evangelio contiene una promesa todavía mayor. Escuche: “Mis ovejas obedecen a mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen; Yo les doy vida eterna y no se perderán jamás, nadie me las arrancará de la mano”.

El Señor dice hoy que Él lo conoce a usted personalmente, particularmente, íntimamente, incluso mejor de lo que usted se conoce a sí mismo.

Y también dice que Él está pendiente de usted. Más pendiente que lo que podría estar su propia madre.

Mucha gente no entiende estas cosas. La razón es que no conocen al Señor. Él dice que Él es un Pastor. Y un pastor es un amigo que protege y que conduce.

Protege de modo que ningún “lobo” pueda hacerle daño, y conduce de tal manera que, si usted sigue su voz, todo le saldrá bien ¿qué le parece?  

La pregunta de hoy ¿Cómo se consigue tener este amigo como pastor? Esto es algo que no hay que ganarse, solo hay que aceptarlo. Él se lo está ofreciendo a usted en este mismo momento, solo tiene que aceptarlo y abandonarse en sus brazos.