¿QUIÉN ESTÁ EDUCANDO AL PUEBLO?
¿Cuál es el plan de Dios para nosotros?
Este domingo 15 de julio, celebramos a San Buenaventura, el santo padre franciscano que inició la oración de la Comunión Espiritual, para los fieles que no puedan hacerlo sacramentalmente. Es una historia bellísima, que debiéramos buscarla en la Historia de los Santos.
Pero también estamos celebrando el día antes de la Virgen del Carmen, quien nos acompaña siempre desde los inicios de la República, aunque de muchos años más, especialmente por los Padres Carmelitas en nuestro país. Felicitamos a todas las Carmen en nuestro país.
Y la lectura de la Primera Carta de San Pablo a los Efesios es una belleza, incluso debiéramos aprendérnosla de memoria, donde se nos explica cuál es el verdadero plan de Dios para nosotros.
“Dios nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuéramos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, pues, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. Por este hijo, por su sangre, hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia ha sido un derroche para con nosotros, dándonos a conocer el misterio de su voluntad. Ese es el plan que había proyectado realizar por Cristo cuando llegase el momento culminante: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra. Por su medio hemos heredado también nosotros. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según Su Voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de Su Gloria. Y también ustedes, que han escuchado la palabra de verdad, el Evangelio de su salvación, en el que creyeron, han sido marcados por Cristo con el Espíritu Santo prometido, el cual es prenda de nuestra herencia, para liberación de su propiedad, para alabanza de Su Gloria”.
¿Cuál debería ser nuestra respuesta a esa maravillosa ofrenda? En el Evangelio según San Marcos, el mismo Jesús envía a sus apóstoles (como nos envía hoy a nosotros) a llevar su mensaje de una manera humilde, sin aspavientos, sin nada que los distraiga. Que fueran a las casas y donde no los recibieran se sacudieran el polvo de los pies, y siguieran camino. ¿Cuántas veces no encontramos incluso dentro de nuestras propias familias personas que actúan así? Y no debemos desfallecer ante nada, y seguir contra viento y marea.

