PASEO COTIDIANO

Fachadas del cortejo

El inicio de toda relación sentimental trae consigo la adopción de la personalidad que entendemos de mejor aceptación frente a la persona que queremos impresionar. En ese contexto nuestros verdaderos sentimientos no son reflejados. Con tal de mantener la cordialidad y proyectar una buena impresión escondemos secretamente nuestra disidencias, molestias, contrariedades, humillaciones, etcétera., y quien origina todas estas emociones permanece ignorante respecto a nuestro verdadero sentir. A medida que transcurre el tiempo en convivencia y se vigorizan los lazos de confianza, se van diluyendo cada una de nuestras caretas simuladoras, poniendo al descubierto lo que verdaderamente somos y consecuentemente, se producen los choques temperamentales y diferencias culturales que traen las crisis y en el peor de los casos las separaciones entre las parejas. Requiere de mucha madurez y seguridad en sí mismo revelarse tal cual se es frente a un prospecto de pareja, o en una relación incipiente, pues resulta mucho más cómodo y nos exponemos mucho menos cuando nos resguardamos detrás de la múltiples fachadas que nos protegen durante el proceso del cortejo.

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