UN MOMENTO

El Miércoles de Ceniza y la verdad de la vida

El Miércoles de Ceniza nos regala una pausa necesaria en medio del ritmo acelerado de la vida. Es una invitación a mirarnos con honestidad y a confrontarnos con la verdad de lo que somos. 

La ceniza, signo humilde y elocuente, nos recuerda nuestra fragilidad y nos llama a vivir con mayor conciencia, profundidad y sentido. 

La Cuaresma se abre así como un tiempo propicio para volver a Dios, que nunca se cansa de esperarnos y sale siempre a nuestro encuentro. Estos cuarenta días son una oportunidad para revisar el rumbo, purificar las intenciones y reencontrar lo esencial. 

Que este itinerario cuaresmal nos conduzca a una auténtica conversión del corazón, capaz de renovar la vida y abrirnos a la luz y la esperanza que brotan de la Resurrección. Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.