En la diana
Reformas y fundamentos de la estabilidad
Primer Tiro
Una edificación levantada sobre arena puede mantenerse estable mientras no soplen vientos huracanados, razón por la que es necesario evaluar el tipo de suelo sobre el cual descansa la dimensión fiscal (la monetaria debe ser analizada de manera separada) de la estabilidad macroeconómica. Si los fundamentos son estables, entonces los ingresos fiscales deben estar en correspondencia con las dimensiones de los cimientos de la edificación (cumplimiento tributario pleno), el gasto publico debe ser eficiente, y su magnitud y composición deben ser consistente con los fundamentos de los ingresos, con niveles de déficits financiables y de deuda pública sostenible, en el sentido de que no comprometan la capacidad de mantener constante el gasto publico primario (el que excluye los intereses de la deuda) medido en términos per cápita. Y para asegurar permanentemente estas condiciones, es imprescindible ejecutar un programa de reformas. Por tanto, un tema fundamental es la determinación de la solidez de los fundamentos fiscales de la estabilidad macroeconómica en un escenario sin reformas negociadas y aprobadas por el Congreso.
Segundo Tiro
Dado el gasto, la estructura de tasas y bases impositivas, el déficit fiscal queda determinado por el nivel de cumplimiento tributario, pues este determina el nivel de evasión y elusión, lo que a su vez determina el monto de los ingresos fiscales, lo cual significa que controlar y reducir el tamaño de esta filtración debe ser uno de los objetivos fundamentales del escenario sin reformas. Por tanto, por el lado de los ingresos, sin una reforma tributaria que elimine exenciones y amplíe la base de los impuestos directos e indirectos, los únicos caminos hacia el fortalecimiento de la solidez de los fundamentos fiscales de la estabilidad son el aumento del nivel de cumplimiento fiscal y la reducción de la evasión mediante la aplicación de las normas vigentes, priorizando la aplicación de la Tasa Efectiva de Tributación (TET), que es la relación entre el Impuesto Sobre la Renta (ISR) liquidado y los ingresos brutos. Una empresa en marcha debería estar tributando un ISR al menos igual o semejante al promedio de los demás negocios operando en su misma actividad económica, y si no cumple con esta condición, debería ser fiscalizada.
Tercer Tiro
Por el lado del gasto, es necesario iniciar el desmonte de los subsidios indirectos no focalizados, de muy bajo impacto en la reducción de la pobreza. Solamente en electricidad y combustibles el efecto puede superar el 1/% del PIB. Se puede continuar partiendo de que la actividad (ejecutada por personas) es el eslabón que conecta el presupuesto con la producción de bienes y servicios, y su reducción es una gran oportunidad de ganancias rápidas de eficiencia en el gasto público. Otra oportunidad resultaría de eliminar, reagrupar o fusionar actividades. La eliminación de duplicidades, la fusión de organismos con iguales objetivos, son algunos de los caminos que conducen a victorias rápidas. Otras mejoras posibles provienen de la revisión y unificación de programas presupuestarios cuyos resultados esperados son los mismos, lo cual se puede lograr mediante la modificación de la programática de actividades y productos. Es cierto que una crisis fiscal que produzca una parada súbita en la demanda de títulos de la deuda pública podría estar lejos del horizonte de corto plazo de la política económica, pero para mantenerla a raya, la base de los fundamentos debe ser fortalecida.
