CONTROVERSIA
La ofensiva de Amnistía Internacional
Amnistía Internacional ha renovado su ofensiva contra RD acusando al gobierno dominicano de racismo y violación de derechos humanos al aplicar su ley migratoria frente a haitianos ilegales, al tiempo que le pide cese deportaciones.
Amnistía internacional es una ONG con estatus consultivo en ONU. Su ofensiva de desacreditar RD forma parte de un plan internacional para arrinconar al país, chantajearlo para que no aplique ley migratoria y se deje invadir impunemente, para lograr la fusión poblacional de hecho de RD y Haití.
La respuesta firme del Pte. Abinader a la campaña de amnistía fue certera, al pedirle a Amnistía Internacional que luche y se preocupe por los derechos humanos de los haitianos en Haití; que haga oír su voz internacionalmente para que las potencias vayan a ayudar a Haití en Haití, como está haciendo hace años el gobierno de RD en todos los foros internacionales.
Pero nadie se pierda en lo claro, en el momento en que colapsa Haití y su población es expuesta a hecatombe humanitaria de gran calado, no sólo Amnistía pide al Pte. Abinader detener deportaciones. Lo ha hecho la ONU, la jerarquía católica y la oligarquía dominicana. Como se ve, la conjura fusionista tiene varios frentes, internacionales y nacionales.
Es en esa dramática coyuntura histórica que nos encontramos. Nos están probando como país, para ver si somos o no capaces de resistir la embestida fusionista, que antes se percibía como una histeria extremista de los Vincho, pero que cada día que pasa la población dominicana la percibe con más claridad.
Ante esta circunstancia dos hombres están llamados a jugar un papel clave en la defensa de RD, uno, como presidente y líder del partido gobernante, y otro, como expresidente y líder más importante de la oposición.
No hay dudas que la obligación fundamental la tiene el que gobierna. El presidente Abinader tiene la mayor responsabilidad histórica de lo que pase para bien o para mal ante esta conjura internacional contra nuestro país. A Leonel Fernández, como cabeza de oposición, con poder de veto en diálogo de CES, también le toca en menor grado ponerle un freno a la ofensiva fusionista que quiere usar a CES como mascarón de proa para imponer un absurdo e ilegal plan de regularización que implicaría detener deportaciones en momentos claves y enviar a la Comunidad Internacional el mensaje de que RD está dispuesto a asumir la carga haitiana en su territorio.
La hora es crítica y debe existir unidad de propósito entre los dominicanos sin banderías políticas para cerrar filas con su defensa.

