Reminiscencias
“Dondequiera se cuecen habas” I
Ha sido impresionante y doloroso lo de Texas y sus inundaciones; el número de pérdidas de vida es increíble, sobre todo lo de las niñas cristianas, que estaban en el campamento de formación Mystic, que se llevara el rio Guadalupe.
Miembros de un equipo de búsqueda y rescate buscan personas cerca de Camp Mystic, donde al menos 20 niñas desaparecieron tras las inundaciones repentinas en Hunt, Texas, el 5 de julio de 2025.
Al principio me conmoví y me llamó la atención pensar cómo pudo producirse tal catástrofe sin haber sido anticipada la creciente por la autoridad concerniente. Pero me dije: Hay que resignarse y aguardar la investigación.
Inicié esta Reminiscencia y su título originario fue “Dolor, incredulidad y resignación.”
Sin embargo, me ocurrió que a BBC News un día después trajo un reportaje de su redacción cuyo título comienza: “Por qué fueron tan letales …”. Ahí mi incredulidad se hizo menos mansa sin llegar a ira, pero aumentó mi pesar y dije: “Dondequiera se cuecen habas”.
Me di cuenta, además, de que sobrevendrían reproches internos en el Norte que de algún modo politizarían la cuestión, pues aparecieron publicaciones en The New York Times que imputan a Trump y sus recortes de burocracia metorológica.
Eché por delante, pues, fragmentos de algunos párrafos de lo de BBC News; sus fuentes de información lucen confiables y garantizan la consistencia de mi alegato. Veamos:
“1. ¿Qué papel jugó el terreno?
"Texas, en general, lidera el país en muertes por inundaciones, y por un amplio margen", aseguró el profesor de Ingeniera Civil y Medio Ambiental de la Universidad de Texas, Hatim Sharif, en un artículo publicado en The Conversation.
Tras revisar datos desde 1959 a 2019, el experto encontró que 1.069 personas murieron en esta clase de tragedias en el estado durante ese período y muchos de esos decesos se produjeron en el área escenario de la actual tragedia. La zona, por donde pasa el río Guadalupe, es conocida como el Flash Flood Alley (Callejón de las inundaciones repentinas), escribió Sharif.
Las colinas son escarpadas y el agua se mueve rápidamente cuando llueve. Además, es una zona semiárida, cuyos suelos que no absorben mucha agua, por lo que el agua se desliza rápidamente y los arroyos poco profundos crecen con rapidez", explicó Sharif.
Cuando esos arroyos crecidos convergen en un río, pueden formar masas de aguas capaces de arrasar con casas, autos y, por desgracia, a cualquier persona que se encuentre en su camino". En similares términos se pronunció Russ Schumacher, profesor de Ciencias Atmosféricas de la Universidad Estatal de Colorado (EE.UU.), quien aseguró al diario The New York Times que la zona puede registrar "inundaciones devastadoras en un santiamén."
Parece que el diario prefirió la chismografía política.
Siguió diciendo: “Entre el jueves y viernes, en la zona afectada, cayó una cantidad de lluvia equivalente a varios meses, de acuerdo con los meteorólogos. En 45 minutos, el río Guadalupe creció ocho metros, lo cual provocó su desbordamiento. Las crecidas de este río no son algo inusual. Se han registrado por lo menos una en cada década del siglo XX, de acuerdo con datos recopilados por la Universidad de Houston (EE.UU).”
“2. ¿Se avisó demasiado tarde?
Otra duda que ha comenzado a circular es si los sistemas de alerta funcionaron y ofrecieron a los vecinos y veraneantes el tiempo suficiente para buscar refugio.
El miércoles, la División de Manejo de Emergencias de Texas (TDEM, por sus siglas en inglés) activó los recursos estatales de respuesta a emergencias debido al aumento de la amenaza de inundaciones en partes del oeste y centro de Texas.
El jueves por la tarde, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) emitió una alerta de inundación que señalaba al condado de Kerr como un lugar con alto riesgo de anegaciones durante la noche.
En la madrugada del viernes, las autoridades regionales emitieron sendas alertas para el condado de Kerr, con varias horas de diferencia, tras constatar que el río Guadalupe se estaba desbordando, informó la BBC.
¿Qué pasó entonces? ¿Qué falló? El gobernador de Texas, Greg Abott, lo achacó a la magnitud del desastre.
"Nadie esperaba una pared de agua de casi nueve metros de altura", dijo.
Por su parte, el director del TDEM, Nim Kidd, admitió que no todos los pobladores y visitantes recibieron los mensajes advirtiéndoles sobre lo que se venía. "Hay zonas en las que no hay cobertura de telefonía celular, así que no importa a cuántos sistemas de alerta te apuntes, no vas a recibir un mensaje", dijo en una rueda de prensa.
Rob Kelly, juez del condado de Kerr, reconoció que el municipio, uno de los más golpeados por el desastre, carece de sistemas de alerta contra inundaciones. El funcionario, en declaraciones a la cadena CBS, afirmó que hace seis años el condado estudió instalar un sistema de alerta de inundaciones a lo largo del río Guadalupe, similar a las sirenas que anuncian tornados. ¿Qué pasó entonces? El sistema nunca se implementó debido a su costo, explicó.”
Surgió entonces en mi espíritu la necesidad de reflexionar y defender la sociedad nuestra. Nada mejor que expresar “Dondequiera se cuecen habas”
Debe crearse, no obstante, una División especializada para control del manejo de cuencas y riveras de ríos y cañadas y comenzar a actuar desde hoy.
En la próxima Reminiscencia haré un razonamiento que cabe como advertencia de las vicisitudes que podríamos enfrentar. Hatillo, Tavera, Valdeisa, Monción, Sabaneta, Jima, Monte Grande, necesitan contralores técnicos especializados permanentes previendo su letalidad eventual. No olvidar que estamos en zona sísmica y somos paso de huracanes .

