En la diana
Subsidios, pobreza y déficit fiscal
Primer Tiro
Según el informe oficial de pobreza monetaria en Republica Dominicana, los subsidios otorgados mediante transferencias monetarias directas (canalizados a través de los programas de Supérate y los subsidios escolares de Avanza y Aprende) en el 2024 evitaron un aumento en la incidencia de la pobreza general de 1.7%. El monto estimado de la ejecución presupuestaria de estos programas asciende a RD$ 36,200.0 millones, por lo que el costo de cada punto porcentual de aumento de pobreza general evitado fue de RD$ 21,294.1 millones. Durante el año pasado los subsidios otorgados mediante transferencias en especie (alimentación y utilería escolar canalizados a través de la unidad de bienestar estudiantil del MINERD) evitaron un aumento de la pobreza de 2%, con un presupuesto ejecutado estimado en RD$ 34,200.0 millones, para un costo de RD$ 17,100.0 millones por cada punto porcentual de aumento de pobreza evitado.
Segundo Tiro
La disponibilidad de los datos de la pobreza evitada hace posibles los cálculos anteriores. Pero hay otros dos subsidios que no son otorgados a través de transferencias directas monetarias o en especie, cuya suma es mucho mayor que la de las anteriores: los subsidios a la tarifa eléctrica y a los precios de los combustibles, y cuyo impacto en la reducción de la pobreza no es calculado ni incluido en el informe general de pobreza monetaria anteriormente citado. En los casos de las trasferencias, el subsidio se otorga a personas, pero en el caso de los combustibles y la electricidad, los mismos se aplican a través de los precios, lo que implica que los reciben todos los que compran estos bienes y servicios, aunque también tienen un impacto en la pobreza, pues los hogares de menores ingresos (al igual que los mayor ingreso) pagan un menor precio con subsidio que sin subsidio, y ese impacto se produce a través de la inflación evitada por los citados subsidios, evitando que se reduzca la capacidad de compra de los ingresos y que aumente la pobreza. .
Tercer Tiro
Según el informe de pobreza monetaria, la inflación de 3.34% del 2024 produjo un efecto de aumento en la pobreza general de 1.6%. Asumiendo que los precios de los combustibles reciben un subsidio de un 20%, y los de la electricidad de un 30%, su eliminación hubiese aumentado la inflación a 4.33%, lo que a su vez hubiese generado un aumento de la pobreza general de 0.47%, de los cuales 0.24% corresponderían a los combustibles y 0.23 a la electricidad, según las ponderaciones de ambos rubros en la canasta utilizada para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC). En el 2024 el monto destinado al subsidio de los combustibles y la electricidad fue de RD$ 21,621.2 y RD$ 105,376.4 millones, respectivamente, lo que significa que el costo de cada punto de pobreza evitada fue de RD$ 90,087.5 y RD$ 458,158.3 millones, también respectivamente. Aunque los números anteriores hablan por si solos, conviene destacar que los subsidios otorgados mediante transferencias es 27 veces más eficiente, en términos de impacto en la reducción de la pobreza, que los aplicados a través del precio de la electricidad, lo que significa que la eliminación del último, combinada con un pequeño aumento de los primeros, eliminaría casi la mitad del déficit fiscal, sin producir un aumento de la pobreza monetaria.
