Desde mi pluma

¡Gracias!

¡Feliz navidad, lectores! Al pensar en lo que quería plasmar en la última columna de este 2024, sólo inunda mi mente la palabra agradecimiento.

Paremos un segundo y apreciemos que, poco o mucho, crecimos como personas, que entre tanto vivido hay menos que pedir y más que agradecer.

Agradezcamos la bendición de levantarnos todos los días, de trabajar por nuestros sueños, de tener salud y de poder abrazar a nuestros seres queridos.

Agradezcamos por las puertas que se nos abrieron, por los lugares de donde salimos y por las nuevas experiencias.

Demos gracias por cada error, por cada lección, por los retos que no esperábamos, por cada oportunidad de seguir adelante.

Demos gracias por los “no” de Dios que nos cuidaron, por esos planes que no salieron como esperábamos y que hoy hacen todo el sentido del mundo.

No es cierto que al arribar al 2025 seremos mágicamente personas nuevas, y que bueno que no es así.

No se trata de borrar todo lo vivido, sino de aprender de cada capítulo en busca de la mejor versión de nosotros mismos.

Esa oportunidad es la que se renueva en año nuevo.

Y si en algún momento sentimos que no logramos cumplir con todo lo que nos propusimos, recordemos que el sólo intento siempre nos acerca a la meta.

Ojalá podamos decir al final del próximo año que no dejamos nada por intentar, que fuimos valientes para soltar lo que no nos hacía bien (personas, hábitos, trabajos, recuerdos) y que abrazamos lo nuevo con agradecimiento.

Gracias 2024 por todo lo que nos dejaste.

Gracias, lectores, por acompañarme un año más en Desde mi pluma.

Tags relacionados