Docente por vocaciĆ³n

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Al recordar a los docentes, a los enseñantes, a los formadores; hemos de recordar que es una vocación. Nosotros recordamos a los grandes hombres y mujeres por su vocación de enseñantes. Es verdad que hoy se lucha por la mejor formación. Es verdad que hoy se lucha por un mejor sueldo, pero ahí el peligro de olvidar que es una vocación. Mejor sueldo y mejor preparación también, pero vocación primero. Recordemos que el docente, el formador, es una vocación, es un servidor.

Felicidades a todos los formadores, docentes, que lo hacen de esa manera. Da pena que tengamos hombres y mujeres que no sean docentes por vocación.

Hasta mañana si Dios, usted y yo lo queremos.