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Puntos de vista viernes, 05 de agosto de 2022

CONTANDO LOS HECHOS

El hotel Jaragua original

  • El hotel Jaragua original
Ellis Pérez

En el año 1954, comencé a trabajar en la agencia de viajes Sutherland Tours, que estaba situada en el lobby del hotel Jaragua.

La entrada principal se originaba en la avenida Independencia. Recuerdo que a mano derecha de la entrada había una placa de bronce que decía: Era de Trujillo, Hotel Jaragua.

El hotel entró en operación, como se acostumbra, antes de su inauguración.

La razón de construir el hotel, era proveer a Ciudad Trujillo con las facilidades hoteleras adecuadas para recibir las delegaciones internacionales que vendrían para la celebración del Centenario de la Independencia Nacional el 27 de febrero de 1944.

Al entrar al hotel, se llegaba inmediatamente al área del lobby, a mano derecha, estaba el gift shop, más adelante estaba el bar, que tenía una puerta que permitía acceso directo al llamado Patio Español con su concha acústica que alojaba a la orquesta presidente Trujillo, dirigida por el maestro Luis Alberti, quien se inspiró para componer la famosa canción, “Luna sobre el Jaragua”.

En su época era el sitio favorito de la sociedad dominicana para ir a bailar, ver el show de Winnie Hoveler, o cualquier otro. 

En el mismo fondo del pasillo de la derecha estaba situado el famoso casino del hotel Jaragua donde las figuras de los dealers: Faky Franco y Juan Espínola dominaban el ambiente.

En esa época, Espínola y Frank Salvucci se ocupaban de mantener bailando a las turistas norteamericanas.

La recepción estaba a la izquierda, seguida por los ascensores y al frente la agencia de viajes. Pasando el lobby había un gran salón multiuso, desde donde se veía el mar.

El gerente general era Phil Jones, y los subgerentes eran: Bayardo Messina y Mr. Armand. El portero, como de seis pies y seis pulgadas era Víctor, que luego pasaría al hotel El Embajador y Alfonso era el chofer de la guagua azul, en la que yo iba cada día al aeropuerto General Andrews, a recibir a los pasajeros que vendrían con reservas al hotel.

El área de la piscina, en la cercanía del comedor, acogía con frecuencia a Tony Vicioso y su guitarra y al músico folclórico Frank Gómez, con sus merengues y algunas canciones de cocolos, con un burrito al lado al que se subían los turistas para tomarse una foto.

Esos almuerzos buffet, se hicieron famosos, especialmente los fines de semana.

¡Ah, esos tiempos del hotel Jaragua, que en los próximos días celebrará su 80 aniversario!