CONTROVERSIA

El MP prueba su independencia

Vinicio A. Castillo Semán

El país ha sido sacudido al conocer la magnitud y gravedad del denominado caso Medusa contra el ex Procurador General Jean Alain Rodríguez y otras 40 personas y muchas empresas.

Del contenido del escrito acusatorio depositado ante juez de instrucción se describe una vasta organización de corrupción desde la PGR, que contó según Ministerio Público con pleno apoyo del Pte. RD Danilo Medina, quien autorizó inversiones multimillonarias a través de un manuscrito firmado que ha sido depositado ante dicho juzgado.

La investigación y acusaciones del Ministerio Público han probado su independencia política al figurar en este expediente la empresa y un hijo del ministro de la Presidencia, Lisandro Macarrulla, quien, aunque no fue acusado formalmente, sí lo está en la descripción que hace el MP de los hechos que se le imputan a Jean Alain.

La imputación de Macarrulla y la implicación en este caso de familias de gran poder económico tradicionales que han admitido pagos de sobornos a Jean Alain en la construcción de las cárceles, ha creado un disgusto de esos poderosos sectores con el Pte. Abinader. Las presiones para que destituya al Ministerio Público Independiente están en curso

El presidente Abinader, cuyo mayor logro institucional es ese Ministerio Público Independiente, tiene hoy el dilema ante sí, de qué hacer:  Que ese disgusto con sectores oligárquicos se profundice, o complacerlos y perder el favor del pueblo, que le ha otorgado a él el mérito histórico de que haya un antes y un después en materia de la lucha contra la corrupción y fin de la impunidad en este país.

Creo que ante el conflicto planteado, el Presidente no va a titubear en rechazar las presiones que pueda recibir para la destitución de las magistradas Miriam y Yeni, así como el magistrado Camacho. 

Y deben el presidente y el Ministerio Público recibir el apoyo decidido de la sociedad que, cansada de tantos robos e impunidad, votó masivamente por Luis Abinader con la promesa de un cambio sustancial en esta materia.

En cuanto al amigo Lisandro Macarrulla, debo expresarle públicamente que debe ayudar al mutuo amigo Luis Abinader, hoy presidente de República Dominicana. 

Es su deber renunciar al cargo de ministro Presidencial y darle plena libertad para que escoja un sustituto de su plena confianza.

Se lo difícil que deben ser para Lisandro y su familia los momentos atraviesa.

Renunciar no es admitir hechos. Creo debe defenderse ante la opinión pública y ante los tribunales y evitar así que el gobierno sea arrastrado políticamente a ese expediente.

La sociedad debe permanecer bien alerta y al tanto de la lucha de poderes que se libra.  Lo que está en juego es todo, en materia de lucha contra la corrupción.

El apoyo del pueblo a su Ministerio Público Independiente se fortalece en la medida en que, en los hechos, se demuestra que existe y no es un simple eslogan.