MI PALESTRA

Olvidaron al maestro

Germán Martínez

Nadie ha puesto en dudas la acrisolada honestidad del presidente Juan Bosch, líder y fundador del Partido de la Liberación Dominicana, y guía de una pléyade de jóvenes que él fue forjando a su lado.

Se dice que el líder político aseveró en varias ocasiones que algunos de esos jóvenes serían en su momento presidentes de la República, pues estaban leyendo y preparándose para ésas altas funciones.

En su momento quien Bosch llamó una mina de oro, Leonel Fernández, tres veces presidente de la República, dijo que el PLD era una fábrica de presidentes. Nadie sabe qué pasó, pero el poder se lo repartieron quienes en su tiempo eran los grandes amigos.

Lo cierto es que el pobre pueblo dominicano aparece ante el mundo como una víctima del paso por el poder del partido que fundara uno de los políticos y presidente más honesto de nuestra historia.

Mientras, nos gobierna un hombre decidido a cambiar el rumbo del destino de sus compatriotas, principalmente de los dineros del pueblo, y en eso Luis Abinader se parece al traicionado Juan Bosch.