PUNTO DE MIRA

Abinader y su rosario de problemas

Alfredo Freites

 Mientras el gobierno lucha en el plano ex­terno con­tra la impasividad o casi indiferencia de los paises ri­cos con el caso haitiano, en República Dominicana au­mentan los contagiados por el Covid sin que haya mu­cho progreso en la vacuna­ción. La administración de Luis Abinader tiene estos dos problemas en la pun­ta, pero hay mas dificulta­des que confronta que le­jos de disminuir crecen y ponen en tensión su coti­dianeidad que parece no ser entendida por sus com­pañeros del PRM que si­guen presionando por ma­yores espacios y empleos

Sin embargo, en la difí­cil lista de dificultades por el momento lo más apre­miante es el caso haitia­no debido a que nuestra población esta atemoriza­da con la posible penetra­ción de las bandas de de­lincuentes que azotan el vecino país, eventualidad lo que podría desatar en­frentamientos con las fuer­zas armadas nacionales e incluso afectar el abasteci­miento de artículos de pri­mera necesidad.

Este problema de Hai­tí no tiene fácil solución ya que los países desarro­llados actúan con aparen­te indolencia ante la trage­dia que vive los indefensos haitianos y su vivir entre fenómenos naturales en el desorden político.

En los últimos meses la zozobra ha ido en aumen­to merced al incremento de las actividades delicti­vas de las bandas que se manejan como un gobier­no paralelo mientras tan­to, Estados Unidos ha que­dado mal parado porque los ciudadanos secuestra­dos parecen haber sido de­jados a su suerte o que el presidente Biden, después de la fuga de las tropas norteamericanas de Afga­nistán, busca alguna fór­mula de negociación por­que no quiere repetir con invasiones militares.

Todo esto afecta a los dominicanos ya que ade­más del suspenso aumen­ta los gastos de manteni­miento de las tropas en la frontera. A estos dolores de cabeza se agrega el cre­ciente número de ciudada­nos contagiados de Covid por resistirse a la vacuna­ción.

Para calmar los ánimos el gobierno hace espacio a los miembros del PRM au­mentando los cancelados en la administración públi­ca. Nada fácil agenda del gobierno.