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Puntos de vista jueves, 07 de octubre de 2021

COLABORACIÓN

Créditos y becas educativas

  • Créditos y becas educativas
ANDRÉS VAN DER HORST ÁLVAREZ

 En un acto lle­no de simbolis­mo, el presiden­te Luis Abinader, junto a diver­sos representantes del gobier­no, así como de Samuel Pe­reyra, administrador general del Banco de Reservas, lanzó el pasado 13 de septiembre el Sistema Nacional de Becas y Crédito de Apoyo Educati­vo, creado para transparentar, democratizar y hacer más efi­ciente el proceso de selección de becas y el acceso a créditos.

Los decretos 549-21, que crea el Sistema Nacional de Becas y Crédito de Apoyo Edu­cativo, y el 551-21 que insti­tuye el Fideicomiso de Crédi­to Educativo y Administración de Becas, son la base jurídica establecida por el Ejecutivo para relanzar el sistema, aglu­tinar roles institucionales y transparentar el proceso, tan­to de becas como de créditos, para que la mayor cantidad de estudiantes posible puedan es­tudiar lo que deseen y así aspi­rar a un mejor futuro.

Si en años normales se beca­ban a unos seis mil ciudadanos, ahora esas becas serán llevadas a 10 mil plazas, por medio de un proceso de selección justo y cla­ro, el cual estará a cargo de una comisión integrada por los mi­nisterios de Educación Superior, Planificación y Desarrollo, Ju­ventud, la OGTIC y tres miem­bros de la sociedad civil.

Por nuestra parte, Samuel Pereyra dijo que con este nue­vo sistema se busca seguir impulsando “los estudios de nuestros jóvenes, de forma transparente y oportuna. Des­de el ´banco de todos los do­minicanos´ continuaremos apoyando el desarrollo acadé­mico de quienes son el futuro de nuestro país”.

El contrato constitutivo para el Fideicomiso de Crédito Edu­cativo y Administración de Be­cas, a cargo de Fiduciaria Banre­servas y Banreservas, traza bajo nuestra responsabilidad dos as­pectos fundamentales: agluti­nar los recursos públicos y pri­vados para los fines; y garantizar su debida canalización, de ma­nera que los becados tengan la tranquilidad de los pagos a las universidades y de su propia manutención.

Como se sabe, los fideico­misos llegaron al país hace una década, con la entrada en vigencia de la Ley 189-11 para el Desarrollo del Mercado Hi­potecario y el Fideicomiso, de ahí la creencia de que el acto jurídico del fideicomiso solo estaba relacionado a temas inmobiliarios. Nada más le­jos de la realidad.

En otros países de la región, los fideicomisos en el ámbito académico son una realidad consagrada, lo mismo que en Estados Unidos donde los de­nominados “trust” permiten a cientos de miles de jóvenes ac­ceder a becas de grado y post­grado. En contraste, en Espa­ña la realidad del sistema es muy similar al que teníamos hasta ahora: retrasos en los pagos, sometiendo a los es­tudiantes a un nivel de estrés por la incertidumbre que se crea de no recibir los recursos a tiempo, viéndose impedidos de acceder a una vida míni­mamente digna.

Esto cambiará a partir de este momento. Con el fideico­miso la agilidad de los pagos será una realidad. Ojo: es un esfuerzo colectivo. En manos de las instituciones competen­tes estará el proceso de depu­ración y selección de becas y créditos, pero a la hora de des­embolsar los recursos, esto se­rá con eficiencia y transparen­cia, para que lo único que cope los pensamientos de nuestros estudiantes sea el de estudiar duro para salir adelante. Del resto, nos encargamos noso­tros.