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Puntos de vista martes, 13 de julio de 2021

PEREGRINANDO A CAMPO TRAVIESA

Cuatro Alejandros ayudan a comprender la sociedad rusa del siglo XIX

  • Cuatro Alejandros ayudan a comprender la sociedad rusa del siglo XIX
Manuel Pablo Maza Miquel, S.J.
mmaza@pucmm.edu.do

El Congreso de Viena (1815) intentó arreglar el mapa de Europa redibujado por Napoleón. Entonces, Rusia se sentó por primera vez en la mesa de las potencias con traje largo, la servilleta al cuello, empuñando cuchillo y tenedor para repartirse el pastel político europeo.

El Zar Alejandro I (1801 – 1825) había pactado con Napoleón (Tilsit, 1807) y luego él y sus generales enero y febrero lo derrotaron (1812). Fue Alejandro I quien propuso la Santa Alianza entre potencias cristianas: Prusia, Rusia y el Imperio Austro Húngaro para contrarrestar la influencia de las ideas revolucionarias, nacionalistas y liberales. No buscó vengarse de Francia, pero sí que le regalaran Polonia, muerta resucitada por Napoleón. 

Hacia 1850, Rusia era una sociedad atrasada donde persistían formas de organización social típicas de la Edad Media: servidumbre y producción artesanal rudimentaria. No se veían chimeneas industriales por ningún lado.     

Alejandro II (1865 – 1881) liberó los siervos en 1861, todavía encadenados a la tierra y la nobleza. Rusia no era atrasada por tener siervos. Baste recordar que la esclavitud fue suprimida plenamente en los Estados Unidos en 1865; en Cuba, 1886 y en Brasil, en 1888. Rusia era atrasada, porque el Zar era sagrado y su gobierno reaccionario, capaz de ahogar en sangre cualquier disenso o revuelta, como experimentaron los polacos varias veces, los nihilistas y anarquistas. En la superficie rusa pareciera reinar la paz, pero Alejandro II murió asesinado.  

Su sucesor, Alejandro IIII 1881-1894, era un autócrata contrario a todo tipo de gobierno parlamentario y a la secularización de la educación. Los zares gobernaban  sin oposición significativa, porque era presentado como el padre de los campesinos en una sociedad rural (80%), tradicional y profundamente religiosa. Los zares reprimieron el catolicismo de los pueblos sometidos (polacos y lituanos), los nacionalismos y miraron para otro lado cuando los judíos fueron masacrados en pogromos.

En diciembre de 1887, un brillante joven, oriundo de Simbirsk junto al Volga, no pudo proseguir los estudios de leyes en la universidad de Kazán por haberse sumado a las protestas. Además, en mayo, su hermano Alejandro había sido ejecutado por pertenecer a una fracasada conspiración para asesinar a Alejandro IIII. El muchacho de se llamaba Vladimir Ilich Ulianov, la historia lo recuerda como Lenin.

 Ex profesor asociado de la PUCMM