ORLANDO DICE...
El reenganche
Los partidos cobraron, pero posiblemente no les quedara para un hot dog o refresco rojo, aun cuando no saldaran la deuda completa, solo abonaran capital o intereses, y muchas otras obligaciones pendientes.
Seguro que hubo o habrá reenganche, que es una modalidad que salva la cara de los partidos y aprovecha a los bancos.
Lo suyo es prestar, y con los partidos nunca pierde, pues se libran con la Junta Central Electoral, y como clientes, los mejores.
Como no existe retroactividad, los pagos se hicieron según el viejo esquema, cuya inequidad nadie niega. Aunque tampoco el Tribunal Superior Administrativo falla la instancia que le fuera sometida.
Habrá que ver entonces si en la próxima entrega, el reparto no es tan desigual, que es lo que se confía que el TSA corrija.
La otra partida se entiende no tendrá problema, pues el gobierno no podrá salir con un de atrás para alante, ya que el Presupuesto Complementario estará en riesgo.
Ese dinero será apartado como parte del diseño de la pieza, del mismo modo que también las cámaras recibirán un adicional.
No obstante, deberá observarse el comportamiento de los partidos, de si como el boa, ya hartos, duermen siesta y roncan, o asumen la línea combativa con que amenazaron.
El gobierno, desistiendo de usar fondos ajenos y entregando lo convenido, quiso ganar tiempo y oportunidad.
No es que la casa se le esté cayendo encima, pero le conviene tener tranquilos a sectores cuya pugnacidad podría alterar el orden.
Y todo se resuelve con negocios.
Antes se decía que hablando se entiende la gente, ahora que negociando. Los partidos descubrieron lo que los choferes hace mucho.
El lado flaco de la administración que fuere.
Hace mucho que el transporte se desvirtuó, y se desvirtuó porque los gobiernos para evitarse inconvenientes, incluso de calle, conceden a manos llenas.
No es que sea una situación solo dominicana, pero el sector transporte, sea de carga o de pasajeros, actúa como una mafia.
Violencia incluida.
Una vez se bautizó a los choferes como dueños del país, y tal vez no sea tanto, pero se acerca.

