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Puntos de vista martes, 09 de marzo de 2021

PEREGRINANDO A CAMPO TRAVIESA

Antonio Fernández y las revoluciones atlánticas

  • Antonio Fernández y las revoluciones atlánticas
Manuel Pablo Maza Miquel, S.J.
mmaza@pucmm.edu.do

 Desde septiem­bre de 1967, año de mi pri­mera clase de historia hasta hoy, destaca el excelente ma­nual: Historia de las civiliza­ciones y del arte: Occidente de Antonio Fernández (2000, 6ª edición), regalo de la recorda­da colega Pilar Sedeño (con “s,”, lo recordaba ella).

Al doctorarse, Fernán­dez fue galardonado. Duran­te años, enseñó historia con­temporánea en la prestigiosa Complutense, dirigió los Cua­dernos de Historia Contem­poránea. No creo exista un es­tudiante español que no haya leído alguno de sus manuales de historia.

El doctor Fernández estu­dia las llamadas revoluciones atlánticas, refiriéndose a las colonias inglesas de la Améri­ca del norte, Irlanda, los Países Bajos, Francia, Polonia y las colonias españolas de Améri­ca. Son procesos enmarcados entre los años 1770 y 1850. Sacudieron “las viejas monar­quías europeas” y fueron los parteros de las nuevas nacio­nes de América. Para aplacar­los o favorecerlos hubo que surcar el Atlántico. La prime­ra ola de estas revoluciones coincidió con “la primera re­volución industrial”, la segun­da, con la caída de Carlos X de Francia en 1830 y la tercera con las revoluciones de 1848, que Marx y Engels interpre­taron como la inminente lle­gada del Mesías. Fernández apunta cómo el “modelo” de todos estos procesos se realizó en Francia.

Fernández señala tres fac­tores conexos como causantes de estas dramáticas transfor­maciones:

En primer lugar, se fija en lo social: una “estructura ar­caica de la sociedad, en la cual aristocracias inmóviles que se apoyan en la posesión de la tierra y se convierten en un freno para la intensifica­ción del tráfico comercial y el desarrollo industrial”. En se­gundo lugar, lo ocupa el fac­tor económico: una “cadena de crisis económicas, con alzas de precios en la Norteamérica de 1770 o malas cosechas en la Europa de los años 80”. Y fi­nalmente, el pensamiento: “la filosofía de las luces, que pone en cuestión la desigualdad de los hombres por el nacimien­to y la concentración de poder de las monarquías europeas” (Ver Antonio Fernández, (1984 1ª edición, 2006) His­toria Universal. Edad Con­temporánea Vol IV, Barcelo­na, 43).

Durante la revolución fran­cesa (1789 – 1799) Barnave constató la relación de la in­surrección francesa con otras en Europa. Fernández relacio­na las revoluciones del Viejo Mundo con las del Nuevo. To­davía sorprende: primero hu­bo una revolución en América y luego en Francia, relaciona­das y diferentes.

El autor es Profesor Asocia­do de la PUCMM


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