UN MOMENTO

Caridad intelectual

Mons. Ramón Benito de La Rosa y Carpio

Santo Tomás de Aquino, cuya fiesta y memoria recordamos hoy, nos enseña que hay otro modo de ser santos por medio de la caridad intelectual. Vale la pena; lo fuerte de Santo Tomás de Aquino fue que dio sus conocimientos, dio su sabiduría. Nosotros pensamos en la caridad solamente como obras de bien; hay que hacerlo diariamente.

Nosotros invitamos, lo repetimos 100 veces, a que hay que producir dinero para practicar la caridad, pero Santo Tomás practicó la caridad intelectual. Yo agradezco mucho a mis maestros, los maestros de mi época, vivían la caridad intelectual, eran educadores. Recordamos la memoria de Salomé Ureña de Henríquez, la señorita Orfelina Pillier en Higuey, en Santiago Ercilia Pepín, he citado solo mujeres, pero es la caridad intelectual. ¿Cuál es la memoria, por qué las recordamos a ellas o recordamos a Tomás de Aquino? Por su amor, no educaban por dinero. El educador es un servidor y tiene que vivir de eso, pero el educador tiene un ministerio y practica la caridad intelectual.

Hasta mañana si Dios, usted y yo lo queremos.