COLABORACIÓN

La trágica muerte del presidente Cáceres

Mario E. Cáceres

-III-
La convención Dominico-Americana de 1907 que cedió temporalmente la administración de las aduanas a los Estados Unidos y dio derecho a este país

Al intervenir en la política dominicana cuando el cobro de la deuda externa estuviese en peligro, fue la mejor solución financiera para la cuestión de la deuda dominicana y que dentro del entorno del Caribe de principios de siglo al gobierno dominicano no le quedaba otra salida honrosa que aceptar la injerencia yanqui. Fruto de la Convención, se mejoró la contabilidad aduanera, se para la corrupción administrativa, se puso costo al clientelismo en aduanas y se produjo un notable aumento en los ingresos del Estado Dominicano. El incremento de los ingresos públicos logrados por el manejo escrupuloso de las aduanas, así como el aumento de las exportaciones de azúcar, café, cacao y tabaco obtenido gracias a una apolítica de fomento agrícola sostenido que incluyo la creación de una Dirección General de Agricultura, así como la promulgación de una ley de incentivo a las inversiones en el campo y de una ley de partición de los terrenos comuneros, permitieron a Cáceres recuperar para el Estado Dominicano una serie de concesiones de servicios públicos que habían pasado a extranjeros durante la dictadura de Lilis. Con dichos ingresos, y a través de la creación de una Dirección de Obras Públicas, inicio Cáceres además la construcción de dos carreteas para comunicar a Santo Domingo con el Sur y con el Cibao, así como la construcción de un nuevo ramal de Moca a Santiago del ferrocarril que unía a Santiago y Puerto Plata. Construyo Cáceres más de 300 escuelas en todo el país, incluyendo la zona rural, siempre desatendida por los gobiernos. Mejoro, además, los puertos y muelles, instalo faros en las costas y nuevas líneas telegráficas y se ocupó de las condiciones sanitarias en las principales ciudades del país.

Pero lo que distingue a Cáceres del resto de los gobernantes dominicanos fue su preocupación por la construcción de una sólida infraestructura institucional. La Constitución de 1908 prohijada por el gobernante consagro el debido proceso de ley. Es cierto que la misma reforzó los poderes del Presidente de la Republica, al eliminarse el parlamentarismo de Consejo de Secretarios de Estado y las funciones político-militares de los gobernadores de provincias, pero ello se hizo así con la finalidad de combatir el caudillismo regional que mantenía en zozobra al país. Fue esa la preocupación institucional, la que condujo a Cáceres a profesionalizar el Ejercito, mediante medidas pragmáticas que incluían el retiro de militares politizados y el traslado a regiones donde no tenían peso político a aquellos que no podría retirar del servicio activo, así como la política de pacificación en la línea Noroeste donde surgían los caudillos. “De Eduardo Jorge Prats, Revista semanal Rumbo Del 16 al 22 de Noviembre de 1994.”