Listin Diario Logo
29 de noviembre 2020, actualizado a las 12:44 a. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
Puntos de vista miércoles, 21 de octubre de 2020

FUNDACIÓN SALESIANA DON BOSCO

La llave del olvido

  • La llave del olvido
Luis Rosario

Al contrario de lo que quizás pienses, el olvido es una cuasi virtud, todo el mundo olvida algo y eso es bueno. De hecho, olvidar es sano, se trata de un proceso selectivo de priorización en el que escogemos qué es importante para nosotros, y lo demás lo ponemos en una gavetita y tiramos la llave. El problema viene cuando el olvido se trata de aquellos compromisos que no son nada placenteros para nosotros, ahí es muy común escuchar la famosa frase de “ay, se me olvidó”.

Yo no soy la excepción, recuerdo que siempre se me ha hecho fácil olvidar, incluso en tareas fundamentales hago desaparecer esa importante llave que nos llama a la responsabilidad, porque no le doy al tema en cuestión el valor que se merece.

Y es que muchas veces las malas mañas se pegan, y hemos crecido en una sociedad donde se toman las responsabilidades a la ligera.

Es usual escuchar a alguien diciendo que “ya casi está llegando”, cuando ni siquiera ha salido de su casa. O decir “te llamo ahorita” y no volver a aparecer en días. De igual forma, y especialmente en ambientes de tertulias superficiales, donde además se comparten unos traguitos, se hacen planes y proyectos ambiciosos que simplemente quedan en el olvido.

Nadie niega que es placentero vivir a lo loco, hay un sentido lúdico en el ser humano que le permite caminar por la vida entre chercha y chercha generando en sí mismos un sentido de satisfacción temporal al complacer sus bajos instintos. Pero se nos olvida que la vida tiene un sentido trascendental, aunque le demos un carácter pasajero.

Por suerte, en la medida en que vamos madurando interiormente, vamos superando esas etapas anárqui cas , que sól o conducen a la pérdida de tiempo y a la falta de una visión sana de la vida.

Y como decía en un inicio, es sano olvidar, pero no siempre. Hay algo en especial que debemos sellar en nuestros corazones y atesorar la llave para siempre tenerlo presente y es que sin importar el modo en que hayas vivido tu vida hasta hoy, siempre tendrás al alcance la infinita misericordia de Dios para acogerte y sanarte.