Listin Diario Logo
08 de mayo 2021, actualizado a las 12:44 a. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
Puntos de vista miércoles, 14 de octubre de 2020

ORLANDO DICE ...

Variantes de la persecución

  • Variantes de la persecución
Orlando Gil
gil@claro.net.do/@orlandogildice

 Danilo Medina al inicio de su go­bierno dijo que no iba a tirar pie­dras hacia atrás, y si lo aclaró fue porque era procedente uno que otro peñón contra personeros del antiguo régimen.

Si esa proclama fue promesa, la cumplió, pues la corrupción fue recurrente en las encuestas, en la percepción de la gente, pero no se le enfrentó de manera sistemática.

La impunidad, como la banca, perdía y se reía.

Joaquín Balaguer dos o tres décadas antes ha­bía hablado en iguales términos. La gestión de re­torno en 1986 no se dedicaría a perseguir a ad­versarios que hubieran faltado a la probidad.

Aunque en el caso hubo un pero, el mismito de todas situaciones parecidas. No haría nada con­tra los malversadores a menos que se levantara un clamor y demandara justicia.

El clamor estaba esperando que lo menciona­ran, y desde que le pusieron la oportunidad en las manos, montó un teatro en que se escenificó la condena de su antecesor.

Ahora no se sabe en qué parará la cosa, caba­llero, pero se intuye, se presume, se supone, o por lo menos se observan los aprestos. Solo que con variantes.

Las autoridades juntan piedras como los pro­motores de las movilizaciones populares en épo­ca pasada, y se espera que contrario a Medina, sí las tire hacia atrás.

Si antes, en ejercicio, cada funcionario era sos­pechoso, ahora cada ex es reo de delitos y seguro huésped de las cárceles, de las penitenciarías.

Eso es lo que se entiende, y como se atienden los reclamos de las plazas, la bandera de la antico­rrupción estará en el tope. No será la voz del pue­blo, tampoco la de Dios, pero sí la del Presidente.

La diferencia es que la rumba de piedras es tan grande que da para lanzar para atrás, y a extra­ños, pero también hacia adentro, y a propios.

La indelicadeza de las orquídeas, de las flores, pasó como gazapo, pero no será igual con situa­ciones de mayor gravedad. La idea es romper el tiesto antes que la yerba mala salga y dañe.