Listin Diario Logo
15 de enero 2021, actualizado a las 02:18 p. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
Puntos de vista lunes, 05 de octubre de 2020

ORLANDO DICE

El palo del acechado

  • El palo del acechado
Orlando Gil

El gobierno no podrá palos acechados al pueblo si este lo tiene a soga corta, con el agua puesta, y la bandera de la protesta en las manos.

Lo del Presupuesto era previsible desde que fuera elaborado deficitario, con más gastos que ingresos, y para saber eso no hay que ser experto en ciencias lúgubres.

Con solo preguntar al borracho que cuenta los tragos para no pasarse, no de bebida, pero si del consumo que su bolsillo le permite. O ver el cuaderno de fiaos del pulpero que controla la insolvencia del vecindario.

La reacción era de esperarse, pues subir o crear impuestos en tiempo de pandemia no es lo más inteligente. No digo justo, digo inteligente. 

El presidente Luis Abinader advirtió a tiempo la situación y le salió alante a la pelota. Esa rueda de prensa improvisada, sabiendo como sabía que los periódicos impresos no circulan los domingos. 

Habló -- podría decirse – para las redes, cuyos usuarios levantaron la voz una vez se enteraron del golpe de bolsón que pretendía dar el gallo que recién se estrena en el ruedo. 

La clase media no cree en cuentos ni en cantos de sirena, y si su poder de convocatoria sirvió para mandar a la ducha a un pitcher descontrolado, como el régimen pasado, no va dejar que su gobierno le dé una puñalada trapera. El mandatario Abinader no solo debe hacer lo que hizo, de dar la cara, sino  llamar a capítulo a sus funcionarios del área económica que no prepararon el terreno y tiraron semillas entre las piedras o quisieron cosechar entre malezas. 

Así cualquiera es genio y prepara un Presupuesto a financiarse con bonos soberanos y nuevos tributos. Los interesados no entienden la cuestión, pues el gobierno tiene al mejor especialista en la materia. 

José Rijo, desde la atalaya de la oposición, enseñó a este país las intimidades de un ejercicio de gasto, y se ganó el puesto con los dos palitos de sus comparecencias en programas de televisión. Si se falló en los cálculos, con más razón en la ejecución.