Listin Diario Logo
25 de octubre 2020, actualizado a las 05:38 p. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
Puntos de vista jueves, 24 de septiembre de 2020

EN LA DIANA

Bonos soberanos y reforma fiscal

Rolando Reyes
rolandoreyesyasociados@gmail.com

 La muy exitosa co­locación de US$ 3,800 millones en bonos sobera­nos era una con­dición necesaria para que el gran déficit fiscal y de la cuenta corriente de la balanza de pa­gos no produjeran un desbor­damiento de las expectativas de devaluación e inflación.

Pero también debe ser el ini­cio del proceso de convertir el 2021 en el ano de la transición hacia una gran Reforma que aumente la eficiencia del gas­to de todo el Sector Publico, y que reduzca el riesgo y recupe­re el espacio fiscal. Gran parte del éxito de dicha colocación se explica por la reaparición del apetito por deuda de mer­cados emergentes, resultado a su vez de la caída de los rendi­mientos provocada por la fle­xibilización monetaria de las grandes economías. Sin esa situación, los bonos a 6 y 12 años no se hubiese colocado dentro de sus respectivas cur­vas de rendimiento, ni muchos menos se hubiese obtenido el sorprendente resultado de co­locar un bono a 40 años casi al mismo rendimiento que uno de 28 años.

Una tendencia dominante en la macroeconomía mundial del Covid 19 es la determina­ción del cambio en el espacio fiscal. El FMI acaba de concluir que un tercio de las economías emergentes tiene un espacio fiscal limitado o nulo para con­trarrestar una crisis. La medi­da del espacio fiscal es la com­binación de la relación deuda/PIB y el margen del rendimien­to de la deuda. Si se toma en cuenta que la deuda consoli­dada del Sector Público no Fi­nanciero aumentaría en un mínimo de 12 puntos del PIB, y que el margen de la deuda global dominicana (medida a través del índice EMBI) es 52 puntos básicos mayor al mon­to de la situación pre pandémi­ca, entonces hay que concluir que la economía dominicana no dispone del mas mínimo es­pacio fiscal.

Si se acepta que la combina­ción presión tributaria y los in­tereses de la deuda pública co­mo porcentaje de los ingresos tributarios sería un indicador de insolvencia fiscal complemen­tario del anterior, entonces hay que concluir no solamente que el presupuesto del próximo ten­dría enormes restricciones adi­cionales a todos los anteriors, sino que también durante el mis­mo se debe formular y aprobar la gran Reforma que entraría en ejecución en el 2022, indepen­dientemente de los posibles es­cenarios de recuperación de la economía mundial y local.

Diseñar y lograr la apro­bación de una Reforma que aumente la eficiencia de to­do el sector público, reduzca el riesgo y recupere el espa­cio fiscal, que incluya la ca­pitalización del Banco Cen­tral, y una mayor eficiencia de la gestión de la deuda pú­blica interna (a través de un intercambio de deuda entre el BC y el MH, con una so­la estrategia de colocación segmentada a corto y largo plazo) será una tarea extre­madamente difícil y compli­cada. Formular una hoja de ruta y un mapa conceptual de su contenido es una ta­rea que debe iniciarse de in­mediato, para luego pasar a una estimación de sus impac­tos en los ingresos, los gas­tos, y en la trayectoria de la deuda publica consolida (in­cluyendo la aplicación de los ingresos provenientes de la venta de parte de los activos financieros públicos a su re­ducción), culminando con la consolidación de un Pre­supuesto Plurianual en un Plan Plurianual del Sector Publico totalmente alinea­do a los Objetivos del Desa­rrollo Sostenible.


Más en Puntos de vista