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Puntos de vista viernes, 11 de septiembre de 2020

EL CORRER DE LOS DÍAS

Lulú, el amor de mi vida (¿novela?)

MARCIO VELOZ MAGGIOLO

 Fabio Fermín, seu­dónimo de un viejo compañe­ro que por años ha sido una de las mentes antologables en el trabajo de la meteorolo­gía nacional, me hace entre­ga de un texto que ha cali­ficado como novela. “Lulú, el amor de mi vida”. Es no tanto como una novela, una historia de como el amor perdura y como la decisión de otros puede influir hasta fijar en el recuerdo lo que quiso ser una bella realidad.

Un texto que trae consigo los niveles obsesivos de un encuentro que, para Fabio marcaria, como impronta invariable, la necesidad de lo que significa “un amor de por vida”.

Enmarcados en los co­mienzos de los años cin­cuenta del siglo pasado los amores de Fabio y Lulú de­jaron en el primero con su una ruptura, una herida pro­ducto de un hecho juvenil que tras la decisión familiar de los progenitores de Lulú determinaría en ella la obli­gación de aceptar la drástica separación que, sin embar­go Fabio no pudo asimilar y que marcó su vida con una de esas fases del arrepenti­miento que se expresan en la fijación de un retorno al amor inicial, a un idealismo dulce, a una vuelta, un inicio reparador de los errores ju­veniles que han cercenado en ella la ruta de su vida, y creado en él la necesidad re­paradora de un recomienzo salvador.

Confrontado con la fuer­za de la familia cuando adu­ce como ofensa las que con­sidera traición, infidelidad o desprecio por sus miembros, la historia de los amores de Lulú desemboca en una sepa­ración definitiva que evoca las novelas románticas del siglo XIX con finales imprevistos y arreglos imposibles.

Todavía con el paso de los años y la división defi­nitiva que produce el dis­tanciamiento, obligan a que cada quien escoja un destino que antes era in­édito e impensable para es­tos enamorados de cariz ro­mántico. Hoy Fabio, casi a los 85 años de edad, no nie­ga que imagina como ha­bría sido su vida con Lulú, ya hoy abuela como él, y no puede desprender de su imaginacion cómo el he­cho de haber sido víctima de una trama amorosa sin aparente importancia cam­bió el posible futuro de am­bos enamorados, al produ­cirse una separación de la que Lulú nunca sabremos si habia considerado repa­rable y considerada costo­sa, motivo de este relato, aparentemente simple, pe­ro evidentemente doloroso que Fabio nos hace de co­mo el amor puede perdurar y permanecer para siempre entre dos que se amaron y perdieron por un error ju­venil, un futuro, que aun­que Fabio considera funda­mental para su vida, nadie hubiera podido vislumbrar.

Con un acertado comen­tario, y prólogo del destaca­do periodista Luis Fernán­dez, se completa el ámbito en el que se enmarcaron los amores de Fabio y Lulú, en una ciudad Trujillo que en­vuelve cierto espacio de ru­ralidad, descrito con agili­dad, conformando el marco de la memoria certera de Fa­bio Fermín