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Puntos de vista viernes, 21 de agosto de 2020

EL CORRER DE LOS DÍAS

Uno escribe

MARCIO VELOZ MAGGIOLO

Uno escribe, y sabe que la literatura es lo que es­tá destilan­do por la pluma, el lápiz o el pensamiento transitorio, pero piensa en “el posible otro, el que no es uno, o sea “el demás”, que interpre­ta y considera como cierto que lo que percibe es aque­llo que viene por su cuenta, lo que lo que de inmediato te sorprende, lo que dicen que pasa volando. Por ello el dios Mercurio tiene alas en los tobillos.

Ningún texto conside­radamente literario, nin­gún pensamiento filo­sófico, ningún recibo de compriventa, están libres de errores gramaticales o mentales; Hay dioses que reclaman su “dramatici­dad” y llegan alados, en un Pegaso cualquiera y en cada guerra del espíritu como las de Troya, recla­mando la perfección y la eliminación de los desba­lances obras de los chapu­zones gramaticales, filoló­gicas, puesto que dentro de cada título se esconden nos visitan errores de fábrica llamados cariñosamente gazapos y aun en las filoso­fías descartes grecolatinos, y en el pensamiento sus ra­zones temporeras e imita­doras, llegadas en el caso de los trabajos u oficios de ocasión.

Tengo una amiga escriba, que de paso sea dicho tie­ne un oficio que no es como el de escribana, y que como una princesa faraónica, no teme preguntarle al espíritu que el faraón decide cansar con sus preguntas, por qué éste quiere saber aventu­ras ancestrales, y sin temor, siente que todos allí y acá somos un poco lo mismo, y cuando le parece entur­bia y cambia textos sabien­do valientemente que ,en ocasiones, está alterando la historia ajena para que el gobernante la piense y la entienda de otra manera y cavile en un proceso que siendo igual al que vive y crea parezca diferente .

Uno escribe urgido por cumplir, y casi siempre cumplir con un ocioso in­terior empapado por su­dores mentales y sabiendo que ese ego que llamamos yo, (viceversado según sea nuestro conocimiento de sus niveles de fragmen­tación), es parte de un in­vento interior, pasto de psiquiatras y psicólogos, usado para descubrir en los otras recusaciones pro­pias.