VIVENCIAS

La fragilidad humana

JUAN F. PUELLO HERRERA

Vivimos expuestos a un sinnúmero de riesgos en el paso por la vida temporal por demás finita, fugaz y breve, en la que Dios nos da un “poquísimo” tiempo para que lo invirtamos sujeto a sus planes.

Los momentos actuales están marcados por los signos de los tiempos y hechos que los acompañan, ¿qué es lo que percibimos?, ¿somos capaces de interpretar estos signos?, ¿podemos discernir lo esencial de lo transitorio?

En Lucas (12,54-59) Jesús le dice a la gente: “Cuando ustedes ven una nube que se levanta por el poniente, inmediatamente dicen: “Va a llover”, y así sucede. Y cuando sopla el viento sur, dicen: “Hará calor”, y así sucede. ¡Gente superficial! Ustedes saben interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, y ¿cómo es que no comprenden el tiempo presente?”. Hoy tenemos un signo con esta pandemia, pero no el único, hay otros, como la sustitución de Dios por la tecnología. El Papa Juan XXIII refería el signo de los tiempos marcado en su desarrollo temporal por “señales”, en donde interviene el plan de Dios en su economía salvadora donde hay una conexión entre los acontecimientos del mundo y la presencia del creyente en ellos. Se dice que el día en que Dios haya dispuesto nuestra partida de la vida provisional y que la propia fragilidad rompa nuestro equilibrio incierto, entonces entenderemos que la esperanza tenía sentido en el trayecto que construimos a través de nuestra historia.