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Puntos de vista miércoles, 19 de febrero de 2020

FUNDACIÓN SALESIANA DON BOSCO

Don Bosco estuvo en la cárcel

  • Don Bosco estuvo en la cárcel
Luis Rosario

¿Cuándo fue la última vez que estuviste en la cárcel? ¡Diama, qué pregunta! ¿A quién se le ocurre? Es posible que nunca hayas estado interno en una cárcel, pero tal vez fuiste a visitar a alguien. O ¿nadie conocido o cercano a ti ha estado preso y has ido a visitarlo?

Yo he estado en repetidas ocasiones en las cárceles desde que era un adolescente y la experiencia vivida en costilla ajena no es nada agradable. Recuerdo que una vez una autoridad me pidió que acompañara al Jefe de la Policía a una cárcel muy poblada, a ver cómo podíamos calmar una revuelta que se había producido entre los internos.

Desde una azotea les habló el Jefe de la Policía y luego me tocó el turno a mí. Figúrate no más, ¿Qué les digo a quienes estaban confinados en un centro sin condiciones nada humanas y que protestaban por la razón que fuera, pues razones les sobraban? Me agarré los pantalones, me los levanté y di lo que no tenía para convencer a varios cientos de reclusos, a fin de que se tranquilizaran.

Entre las acciones educativas de Don Bosco con los jóvenes estuvo la atención pastoral en las cárceles de la ciudad de Turín. En una ocasión llegó incluso a solicitar y obtener permiso para sacar de excursión a unos trescientos presos, sin policías de seguridad. Esos “tiguerazos” no dejaron mal a Don Bosco; después del paseo, todos regresaron.

Entre las puertas que se abren en el juego de la vida, Daniel Santos y la Sonora Matancera coloca: el hospital, la cárcel, la Iglesia y el cementerio. Para Don Bosco es necesario hacer un camino de prevención para que la juventud no vaya a parar al hospital, patas arriba en la Iglesia, o directamente al cementerio. Es la prevención la que evita que la juventud tenga la cárcel como destino de su acción. Por eso hay que trabajar en la prevención del mal, más que en su corrección.

Merecen nuestro aplauso quienes se dedican a educar y a evangelizar en las cárceles, como el REEN (Renovación de los Encarcelados). Institución que en estos días celebró sus 48 años de fructífera existencia.


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